PARA PODER LLEGAR A ENTENDER MUCHAS DE LAS COSAS QUE AHY AQUI, HAY QUE MIRARLAS CON LOS OJOS DEL "CORAZON".

.

.

..

.

miércoles, marzo 04, 2009

Feng Shui

Feng Shui


*

Índice
*
Introducción.

El origen del feng-shui.
¿Cómo son los auténticos maestros?
Long Xue - el Nido de Dragón.
Conceptos equivocados sobre Feng-Shui.
Feng-Shui y sus beneficios.
¿Cómo se hace un estudio del Feng-Shui?
Reglas básicas del Feng-Shui.
Ejemplos. Consejos Prácticos.
¿Por qué no funciona?
Varios ejemplos de los "supuestos" curas o efectos de Feng Shui que no funcionan, y el por qué.
Preguntas más frecuentes.
Artículos.


*
Introducción
*
El Feng Shui está de moda, pero los occidentales todavía no saben realmente de qué se trata.
Algunos lo confunden con "Geobiología", "Geomancias", "Radiestesia", o "Geoacupuntura", otros con "tradición o costumbre china"; algunos piensan que se trata de "mapa de Ba Gua", otros piensan que se trata de "decoración con aire o estilo chino"; algunos creen en "feng shui para hemisferio sur", otros en "feng shui para occidentes"; algunos lo clasifican como "arte adivinatoria", otros como "medicina alternativa", incluso algunos lo consideran como "religión y espiritualidad" o "fenómenos paranormales". Existe mucha información en Internet sobre este tema, pero la mayoría está retraducida, incompleta, incorrecta, y le falta lo más importante: información de primera mano de expertos nativos para el mundo hispano hablante.
Por tanto, el objetivo de esta página es divulgar conceptos correctos de esta ciencia milenaria china para evitar engaños y timos que se cometen aprovechando el desconocimiento de la gente con buena fe.
Feng Shui no es un negocio con fines de lucro, sino que es una forma para ayudar a mejorar la vida de los demás.
Ésta no es una obra en la cual se ofrezca un curso por Internet, ni por E-mail, porque las prácticas en clases reales son mucho más importantes que la teoría.
Un dicho chino: "Un mal medico solo perjudica a un paciente, pero un inexperto en Feng Shui perjudica a una familia entera." Un estudio de Feng Shui se realiza por un experto estando éste personalmente en el lugar para analizar todos los factores dentro y fuera de la vivienda o lugar de trabajo.
Una consulta vía e-mail no obtendrá un diagnóstico exacto, y por tanto afectará a su resultado y su eficacia.
*
El Origen Del Feng Shui
*
Para hablar de Feng Shui , hay que hablar de I Ching , para hablar de I Ching no hay que olvidarse de los "Pa Kua" . Y para hablar de los "Pa Kua", hay que conocer primero la historia milenaria de china.
Fu Xi , el jefe de una tribu china de hace unos seis mil años, fue el descubridor de muchas cosas, entre ellas los famosos "Pa Kua". Hay dos versiones para el origen de estas figuras. Dice en algunos libros que él mismo hizo un dibujo observando la forma del pelo de un animal mitad dragón mitad caballo llamado "Long Ma" y luego descubrió los Pa Kua a partir de ese dibujo cuyo nombre era "He Tu" . Sea como sea la leyenda, todas coinciden en una cosa – Fu Xi estuvo sesenta y cuatro días y noches observando las estrellas, los animales, la naturaleza desde un punto elevado llamado "Hua Kua Tai" y por fin inventó las ocho figuras de "Kua" . Fu Xi, además de ser descubridor de las figuras de Kua, también fue el que ordenó las ocho Kua. Le llamamos “Fu Xi Pa Kua” o “Xien Tien Pa Kua” (Pa Kua del cielo anterior). Pa Kua del cielo anterior sirve en el Feng Shui para estudiar tridimensionalmente el espacio.
Parece algo increíble para una mente de esa época, pero la arqueología demuestra la antigüedad de los "Pa Kua". En china, concretamente en la provincia de An Hue , se descubrió una pieza de jade de cinco mil años de antigüedad con la figura de los Pa Kua. En la actualidad, los expertos en la materia coinciden en que es muy probable que Fu Xi pudiese descubrir muchos secretos de la naturaleza en "Hua Kau Tai". Aquel lugar era como una meseta pequeña rodeada por ocho montañas grandes. El río pasa en forma S por el terreno llano que está debajo de ésta. Es decir, si dibujáramos el terreno, el río, la pequeña meseta y las montañas, tendríamos un dibujo de Tai Chi con los ocho Kuas alrededor.
En un principio, solo existían los símbolos de Kua pero las explicaciones no llegaron hasta la aparición de un libro llamado I Ching que probablemente fue escrito por el rey Zhou Wen Wang hace unos 2800 años. El I Ching formaba una parte de un libro llamado Zhou I . La otra parte llamada I Zhuan fue escrita por Confucio más tarde. A partir de esa época, este libro fue obligatorio para los intelectuales, especialmente para los que querían examinarse de oposiciones. Todas las filosofías, ideas, conceptos, o pensamientos posteriores al I Ching están influenciadas por él.
El rey Zhou Wen Wang, además de escribir las explicaciones y aplicaciones de las figuras de Kua, también las ordenó. Le llamamos “Wen Wang Pa Kua” o “Hou Tien Pa Kua” (Pa Kua del cielo posterior). Lo hizo según el Luo Shu , que dicen en algunos libros que fue descubierto en el caparazón de una tortuga blanca cuando Da Yu , rey de la dinastía Xia de la época anterior, modificaba el cauce del Río Luo Shui para evitar inundaciones hace unos 4200 años. Pa Kua del cielo posterior sirve en el Feng Shui para estudiar el tiempo y su cambio cíclico. De allí viene el estudio de Xueng Kong Ai Xing .
El I-Ching que fue el origen de las matemáticas, la astronomía, la medicina, la ciencia, e incluso del Kong Fu en la antigua China, no sólo es la esencia y el centro de su cultura, sino también un libro que explicaba las reglas del cambio en el Cosmos (el orden en las cosas) y el equilibrio en la naturaleza. El pueblo chino, ya fuesen emperadores, campesinos, intelectuales, estrategas, etc., lo consulta desde el momento en que fue escrito hasta ahora de forma cotidiana y regular pasándolo de generación en generación. En otras palabras, millones de personas lo han aplicado durante miles de años en su desarrollo científico, estudios astronómicos, teorías medicinales, defensa militar y personal, arquitectura, estrategia política, análisis psicológicos, diseño interior de sus viviendas, etc.
Del I Ching surgió la teoría del Feng Shui. En un principio, solo las casas imperiales y nobles tenían acceso a esta maravillosa aplicación, los chinos lo llamaban "Aplicaciones de emperadores y reyes" , porque era un conocimiento mantenido en secreto y solo al alcance de los más poderosos y ricos del imperio para mejorar su salud, mantener la fortuna de su familia, fortalecer su poder, evitar desastres en el pueblo, o ganar la guerra contra países vecinos, etc. Hace unos dos mil años, un emperador, siguió el consejo de sus ministros, mandó, por una parte, a seguir construyendo nuevos trozos de la gran muralla y juntarlas con las antiguas para defenderse de las tribus de norte y oeste de China (una de ellas es la del gran Gengiskan), y por otra parte, ordenó a sus expertos de Feng Shui a enseñar los más insignificativos de esta ciencia para que tengan una vida mejor y quiten las ideas de invadir China que tenía un clima más suave y una tierra más fértil. Por tanto, en el curso de la historia, este Feng Shui fue conocido por el pueblo chino a través de sus viajes e intercambio de cultura, comprobó sus efectos y que empezó a popularizar su aplicación. Se le llaman San He Feng Shui a este conocimiento incompleto y menos significativo que retornó de las tribus de norte, mientras el Feng Shui que siguió guardando las casas imperiales y nobles se le llaman San Yuan Feng Shui . Como es lógico, el primero - San He Feng Shui- es más conocido por la gente, pero el segundo -San Yuan Feng Shui- llega a un nivel más alto.
Las palabras "Feng Shui" son muy conocidas por los occidentales, pero aparecieron más tarde que "Kan Yu", otras palabras para describir el Feng Shui. El libro Huai Nan Zi , el primer libro que utilizó las palabras Kan Yu, no fue escrito por un solo autor, sino por un noble de la Dinastía Han - Liu An - y sus protegidos (amecenados) intelectuales. Tampoco es un libro de Feng Shui, sino un libro de filosofía china en el que explica la forma de ver el mundo los filósofos, literatos, intelectuales, etc. Huang Shi Kong , de la época de la dinastía Qin y Han , fue uno de los maestros más antiguos en la historia del Feng Shui, escribió un libro llamado Qing Lang Jin . Era el primero libro que habla exclusivamente del Feng Shui, pero fue escrito con un lenguaje tan antiguo, difícil y con tantas metáforas que casi nadie supo descifrarlo. No obstante, las palabras "Feng Shui" no fueron inventadas hasta la Dinastía Gin , por el famoso maestro Kuo Pu en su libro Zan Shu hace mil setecientos años. A pesar de que este libro fue escrito con el objetivo de aclarar un poco la confusión que dejó el libro Qing Lang Jin, Zan Shu seguía siendo un libro incomprensible. Durante miles de años, muy pocas personas supieron los verdaderos secretos del Feng Shui porque eran "de uso exclusivo de los emperadores y reyes", y porque los maestros tenían criterios exigentes para elegir un alumno que aprendiera todos sus conocimientos, por ejemplo una mente ágil, una inteligencia extraordinaria, la bondad, la honestidad, la sinceridad, etc., Por tanto, después de Huang Shi Kong y Kuo Pu, Yian Chou Kan , la primera persona que enseñó públicamente el uso de la brújula china - Luo Pan - en el Feng Shui, Yang Yun Sung , autor de Qing Lang Au Yu , Tian Yu Jin , Bao Zhao , Han Long , I Long , etc., Jiang Da Hong , autor de Di Li Bian Zheng , Shui Long Jin Wu Juan , etc., fueron los más destacados maestros de su época A pesar de la cantidad de textos clásicos que dejaron los grandes maestros, todo ellos están escritos en un lenguaje antiguo, de forma poética, con metáforas y simbolismo, y solo el propio autor y sus alumnos entienden de verdad el contenido real del libro. ¿Si los nativos, que saben leer y hablar chino, no saben qué significan los textos clásicos del Feng Shui, cómo pueden entenderlo los que no saben ni leerlo ni escribirlo? Por tanto, es muy importante aprender Feng Shui con un buen maestro nativo que sepa explicar lo que contiene o lo que no está escrito en los libros.
Tradicionalmente China fue el centro de estudios del Feng Shui, mejor dicho, los palacios imperiales o nobles. Sin embargo, con la retirada de las tropas de Chiang Kai Shek a Taiwán y la entrada de los comunistas al continente, Taiwán y Hong Kong sustituyeron el lugar de China en los últimos 50 años, la razón es que por una parte los ricos y los antiguos nobles que escaparon de los comunistas instalándose en Taiwán o Hong Kong trajeron estudios enteros y practicas completas de Feng Shui, y por otra, los comunistas prohibieron cualquier practica tradicional incluyendo la del Feng Shui naturalmente. Por tanto, durante más de 50 años la práctica y la enseñanza del Feng Shui desaparecieron en China, los grandes maestros que se quedaron allí se murieron sin dejar discípulos o libros. No obstante, la China actual, más abierta, acepta esta tradición, dándole cada vez más importancia después de conocer la eficacia del Feng Shui que demuestran los maestros de Hong Kong y de Taiwán.
Algunos libros occidentales hacen distinción entre Feng Shui Taoísta, Feng Shui Confucionista, Feng Shui Budista, etc. En realidad, no existen tales distinciones, porque Confucio era un filósofo, no creía en espíritus y tampoco hablaba de dioses. El Budismo es una religión basada en una profunda filosofía y la teoría de reencarnación, y el Taoísmo tiene dos ramas, una pura filosofía y la otra mitad astrología, mitad religión.
Para los chinos, el Feng Shui solo se divide en dos partes, el Feng Shui para "Ying Zhai" y el Feng Shui para "Yang Zhai" . "Ying Zhai" significa en chino "vivienda oscura" que es "vivienda para muertos", o mejor dicho, la tumba de nuestros antepasados, y "Yang Zhai" significa "vivienda luminosa" que es "vivienda para los vivos". Esta última parte es lo que interesa normalmente a los occidentes.
En todo tipo de disciplinas se establecen distintas escuelas para su enseñanza.
Por ejemplo, existen varias escuelas en el ámbito de las artes marciales como el Aikido, Karate, Taekwondo, Judo, Kendo, Tai Chi Chuan, etc., todas estas con diferentes técnicas para defender o atacar, pero que en esencia comparten los mismos principios básicos y los mismos fines. Es de entender, por tanto que esto suceda también en el caso del Feng Shui Tradicional.
Una de las escuelas más prestigiosas y mejor conservadas es la que dejó el maestro Jiang Da Hong, la escuela "San Yuan Jin Dan" (Jiang Fa Kan Yu ), con la explicación de I Ching que dejó "Gui Gu Zi" .
Gui Ku Zi, cuyo nombre y apellido real eran "Wang Yu" , fue un famoso estratega de hace más de dos mil años así como un noble con el cargo de alto funcionario que con el tiempo se retiró para dedicarse plenamente a la enseñanza.
Muchos de sus alumnos fueron famosos militares y estrategas en aquella época caótica de luchas entre reyes y nobles, algunos sirvieron a distintos amos aplicando el I Ching que les enseñó Gui Gu Zi. Al final uno de ellos consiguió ayudar al rey Qin a ganar todas las batallas y a conquistar todos los territorios. Este rey, después de ser el único amo de china, se auto proclamó Emperador y fue el primero en la historia de este país.
La escuela "San Yuan" que dejó Jiang Da Hong se remonta hasta hace mil setecientos años. Del maestro Kuo Pu, su sucesor Yang Yun Sung, hasta Wu Ji Zhen Ren y Jiang Da Hong, el auténtico Feng Shui tiene su propio "árbol generacional de los maestros" a partir de los maestros que fueron sucesivamente alumnos del Maestro Jiang Da Hong: Lü Xiang Lie, Han Xi Rong, Lü Zi Zu, Kang Zi Cai, Duan Tian Ji, Yan Yun De, Wen Feng Ming, Wu Dao Cheng, Xiao Guang Jun, Li Xiu Shan, Ma Bu Yun, Liu Song Yan, Tang Yue Feng, Luo Yang Jun, Tan Zheng Yi, Liu Jia Xung, Chen Fu Cheng, Li Su Yu, etc.
Ahora esta escuela tiene su sede en Taiwán y su maestro jefe, (al cual llamamos "Shi Fu") Hun Yuan Chan Shi es un extraordinario experto en Feng Shui, una de las pocas personas capaces de encontrar el "Nido de Dragón" (Long Xue) en el mundo.
¿Qué es "Nido de Dragón?" El concepto del Dragón oriental es totalmente distinto al del occidental. El dragón chino representa la suerte, porque según la leyenda, no mataba ni hacía daño a nadie, sino que ayudaba a la gente, traía la lluvia para las plantaciones, etc. Por tanto, ese "Nido de Dragón" es sinónimo de buena estrella, el lugar donde la energía del entorno llega a un pleno equilibrio natural, y es el mejor sitio geográficamente hablado para ubicar viviendas, fábricas, edificios, templos, especialmente tumbas. Es fácil comprobar su efectividad, pero difícil de encontrar. Se encuentra a unos 30 centímetros por debajo de la superficie, con una tierra de un brillo y color especial. A pesar de que haya distintos tipos de nido de dragón, y distintos "dibujos", lo más notable es que allí la tierra separada por una línea blanca que se parece al dibujo del "Tai Chi" tiene dos colores. A un lado de la línea la tierra es de color marrón un poco más oscuro y un poco pegajosa, y al otro lado es como polvo de color más claro. Además en cada lado hay "un punto blanco" formado por tierra de color más claro. Solo el nido de dragón tiene un brillo y un color muy distinto que la tierra de su alrededor. Según estudios electromagnéticos, la tierra de color oscuro tiene un valor de menos 40, mientras el valor de los polvos de color claro indica el cero.
El Maestro Tan Zheng Yi , la única persona capaz de encontrar el nido de dragón (Long Xue) hace unos 50 años en Taiwán, tuvo varios alumnos destacados como Liu Jia Xung , Cheng Fu Cheng y Li Su Yu . El maestro Li Su Yu era un ingeniero industrial. Por tanto, aprovechó sus conocimientos en este tema e inventó el primer y único aparato capaz de detectar el Nido de Dragón- Xun Long Chi . Se vende ahora en Taiwán, Hong Kong e incluso se puede comprar por Internet. No obstante, este aparato solo puede detectar el chi del Nido de Dragón, no indica otros datos necesarios como la orientación o fechas para hacer una construcción o un enterramiento. Por tanto, aunque alguien encuentre el Nido de Dragón, necesita un buen maestro para aprovechar el buen Feng Shui del lugar y hacer lo que pretenda realmente. El linaje de los maestros del San Yuan Feng Shui sigue. Uno de los más conocidos discípulos del maestro Li Su Yu es Hun Yuan Chan Shi .
El Feng Shui, que tuvo un uso privilegiado en las casas imperiales y nobles desde un principio, se convierte poco a poco en un estudio popular en Taiwán estos últimos años, especialmente ahora con la apertura de la Universidad de I Ching (con aplicaciones en Feng Shu) fundada por el maestro arriba mencionado Hun Yuan Chan Shi, quien también imparte cursos de Feng Shui e I Ching por televisión. Ahora la universidad tiene su cede en Taiwán, pero también tiene clases en China continental. Se prevé que en poco tiempo estas clases se divulgaran en inglés e incluso en español.
La Universidad de I Ching en Taiwán La primera Universidad de I Ching está en Taiwán, justo en un “Nido de Dragón”. Para los que no creían en el Feng Shui, ni en el “Nido de Dragón”, el horrible terremoto de Septiembre de 1999 que sufrió Taiwán fue la prueba evidente de esta ciencia. La Universidad está situado muy cerca del centro de terremoto, no quedaban ningún edificio en pie a sus alrededores, mientras los edificios de la universidad estaban intactos, solo le derrumbaba una pequeña parte de su muro.
El Feng Shui ha sido conocido en el mundo occidental en estos últimos años, primero por los países anglosajones gracias a la facilidad de intercambios culturales a través de una lengua universal – el inglés -, luego los países hispanohablantes, a través de la traducción del inglés al español. Sin embargo, existen muchos problemas para dar a conocer a los occidentales el verdadero Feng Shui a causa de los siguientes problemas e inconvenientes.

Primero, el I Ching está escrito en chino antiguo y solo poca gente sabe descifrado y además en miles de años de estudios se han realizado miles de análisis sobre el I Ching que confunden a mucha gente con explicaciones distintas.

Segundo, el Feng Shui con detenimiento es un estudio de gran complejidad que multiplica enormemente el grado de dificultad para su entendimiento aunque se sepa hablar y escribir Chino perfectamente.

Tercero, siempre ha sido una practica privilegiada de emperadores y nobles, solo unas pocas personas conocen en su totalidad el verdadero Feng Shui, por tanto, un profesor con pleno conocimiento es infinitamente más útil que leer miles de libros traducidos, re traducidos o mal traducidos.

¿Cómo Son los Auténticos Maestros?

He aquí se planean 3 preguntas. ¿Cómo son los auténticos maestros? ¿Qué conocimiento deben tener? ¿Y cómo será el resultado de una consulta? Por un lado, en el plano personal, un auténtico maestro es sincero, honesto, humilde, no tiene fines lucrativos como primer objetivo y lo más importante, es discípulo de un gran maestro. Un auténtico experto no aprende el Feng Shui leyendo libros, sino con un maestro, que le enseña tanto la teoría como la práctica. Existen dos causas por las que no se puede aprender Feng Shui solo de libros. Una, no se pueden encontrar conocimientos completos del Feng Shui en los libros aunque sumáramos el contenido de todos ellos. Ni siguieran en países de origen se puede encontrar fácilmente un gran conjunto de libros que recoja todo sobre el Feng Shui. La otra, el Feng Shui es una ciencia aplicada cuyo objetivo es poner en práctica lo teórico para mejorar nuestra vida. Por tanto, el aprendizaje del Feng Shui consiste en estudiar con un maestro la parte teórica en las clases e ir de prácticas reales no sólo a viviendas o lugares de trabajo, sino a la montaña, al campo para ver la orografía, las formas, etc.
Hun Yuan Chan Shi con sus alumnos en una practica en el campo
Un experto siempre es alumno de un gran maestro, que a su vez lo fue de otro también. En la tradición china los profesores son muy importantes. Cuando te presentas a alguien, lo primero que dices es tu nombre, el de tu maestro, de dónde eres, etc. Solo existen dos razones para que una persona no se atreva decir el nombre de su profesor: o tiene un profesor muy malo, o aprende solo la parte teórica leyendo libros.
He aquí una tabla generacional de los maestros a partir de los maestros que fueron sucesivamente maestros del Maestro Hun Yuan Chan Shi. El periodo de tiempo que abarca supera los 1700 años.
Aprender el Feng Shui es como aprender montar la bicicleta. Aunque te hayan explicado miles de veces cómo se monta, te caerás por la falta de práctica y te resultará muy difícil entender cómo puede haber gente que sepa manejar una cosa así.
Cuando sabes montar la bicicleta, no necesitas consultar ningún libro para escribir otro, titulado "Cómo se monta en bicicleta", "Aprender a montar bicicleta en dos 17 semanas", "Montaren bicicleta es fácil", etc. Lo mismo pasa con los libros de Feng Shui. El Feng Shui es un conjunto de conocimientos complejos, no es como puzzle montado por piezas y trozos de conceptos básicos, generales, culturales, etc. Una persona que escribe un libro de Feng Shui con bibliografía, o mejor dicho, recopilando libros de Feng Shui, posiblemente sepa mucha teoría y muchos términos, pero no tendrá ni idea de cómo ponerlos en práctica.
Por otro lado, hablando de profesionalidad, sus diagnósticos son exactos.
Como un experto en medicina china que sabe qué tipo de enfermedad tiene su paciente solo con tomarle el pulso, examinar su lengua y su cara, un experto en Feng Shui puede saber qué problemas tiene la gente solo con una visita a domicilio o a lugar de trabajo. Cuando un verdadero experto llega al lugar para hacer un estudio sin ninguna información sobre las personas que viven o trabajan allí, sabrá exactamente si tienen alguna enfermedad, problemas económicos, problemas personales, e incluso de qué índole son. Y por supuesto, sabrá dónde están las causas.
¿Cómo? y ¿Por qué? Pues, porque tienen suficiente conocimiento para que puedan examinar dentro y fuera del lugar.
¿Qué conocimientos? Un experto en Feng Shui, tiene que saber tanto el Luan Tou , como el Li Chi , y por supuesto, la utilización de la brújula Luo Pan, el metro Lu Ban Chi, el calendario chino, etc.
Luan Tou es la técnica que estudia la idoneidad geográfica y orografía del terreno para localizar el lugar perfecto para una vivienda o un enterramiento. Es más o menos lo que se conocen "la escuela de forma" en occidente. Li Chi es un conjunto de conocimientos derivados de I Ching como Pa Kua del cielo anterior , Pa Kua del cielo posterior , Xueng Kong Ai Xing , She Zi , Gio Xing , etc. Es más o menos lo que se conocen "la escuela de brújula" en occidente. El Luan Tou es un estudio sobre factores espaciales y el Li Chi es un estudio temporal. Un auténtico maestro que sabe conjugar los factores espaciales y temporales, para una mejor ubicación de la vivienda o tumba añadiendo a esta ecuación lo concerniente a fechas favorables para la construcción de la misma y para saber las posibles evoluciones de situaciones en el futuro, puede llagar al máximo nivel del Feng Shui - saber encontrar el Long Xue, el nido de dragón.
Una persona que solo ha estudiado el aparato renal pero no saben nada del digestivo, no se le puede llamar médico. Lo mismo pasa con los expertos. Una persona que solo sabe el Luan Tou (la forma) o solo sabe el Li Chi (la brújula) no es un experto en Feng Shui. Incluso casos sencillos y prácticos como una vivienda normal y corriente, también implican conocimientos de forma y brújulas. El maestro del maestro Hun Yuan Chan Shi, Tang Zheng-Yi, era la única persona capaz de encontrar el nido de dragón en Taiwán hace 50 años. Era tan mágico que solo con un simple cambio de la situación de la puerta podía salvar a un negocio de la quiebra de un día a otro. Un día cuando pasó por una vivienda abandonada, se dio cuenta de que estaba justo encima de un nido de dragón. Sin embargo, la persona que la construyó no tenía conocimientos sobre la brújula y cálculos derivados de Pa Kua (I Ching), puso la verja en el lado tigre. Por tanto, a todos los que vivían en dicha casa les pasaba cosas desafortunadas y se fueron todos de allí. El maestro compró la casa con un precio muy barato y cambió la ubicación de la verja poniéndola en el lado dragón. Desde entonces, no volvieron a suceder desgracias a las personas que vivieron allí (familia del maestro), sino prosperidad. Es un ejemplo real para demostrar que un auténtico experto en el Feng Shui tiene que saber tanto la idoneidad geográfica del terreno como la brújula y Pa Kua.
Después de estudiar y analizar todos los factores, como su orientación, el entorno del lugar de una vivienda o una tumba, un auténtico maestro en Feng Shui podrá llegar a PREDECIR que la situación económica de una familia, su estatuas social, así como la salud de sus miembros, o descendencia (cosa importante para la mentalidad tradicional china) mejorará, en un plazo que éste determinará con exactitud, independientemente de el hecho de que esta fecha sea cercana o lejana, También podrá concretar cuál de los descendientes empezará a progresar en primer lugar y la duración de la prosperidad en esa ubicación. Los verdaderos expertos SIEMPRE ACIERTAN, no porque sean videntes o adivinos, sino por complejos cálculos matemáticos - resultados de la sabiduría milenaria china.
¿Cuándo tiempo se necesita para saber si funciona o no el Feng Shui? Un buen experto en Feng Shui, después de estar PERSONALMENTE en el lugar, analizando y estudiando el entorno y la construcción en sí, sabrá exactamente las causas del problema y los métodos que hay que emplear para equilibrar la energía. Por tanto, el efecto es inmediato. Si se trata de un enterramiento (en un nido de dragón), incluso puede calcular cuándo tendrán los descendientes un futuro prospero, quién de ellos sería el primero que empezará a mejorar su situación, cuándo tiempo durará, etc.


Long Xue
Nido de Dragón

El Long Xue - nido de dragón - es el lugar que posee el mejor Feng Shui. Por tanto, encontrar el Long Xue es el nivel máximo de esta ciencia. Un dicho chino muy famoso explica "Tres años buscar el Dragón y diez años el Nido" , significa que para encontrar el Dragón se necesitan por lo menos 3 años de aprendizaje con un buen maestro del Feng Shui y para encontrar el Nido se necesitan por lo menos 10. No obstante, el Nido de Dragón es un concepto casi totalmente desconocido por los occidentales. Incluso en países de origen de Feng Shui son pocos los maestros que sepan de verdad encontrarlo, y todavía no se conoce ningún experto occidental que haya alcanzada este nivel. Ahora solo se puede encontrar un libro en este tema en Taiwán, escrito por el maestro Tang Zheng-Yi .

El concepto del Dragón oriental es totalmente distinto al del occidental. El dragón chino representa la suerte, porque según la leyenda, no mataba ni hacía daño a nadie, sino que ayudaba a la gente, traía la lluvia para las plantaciones, etc.
Por tanto, ese "Nido de Dragón" es sinónimo de buena estrella, el lugar donde la energía del entorno llega a un pleno equilibrio natural, y es el mejor sitio geográficamente hablado para ubicar viviendas, fábricas, edificios, templos, especialmente tumbas.

Es fácil comprobar su efectividad, pero difícil de encontrar. Se encuentra a unos 30 centímetros por debajo de la superficie, con una tierra de un brillo y color especial. A pesar de que haya distintos tipos de nido de dragón, y distintos "dibujos", lo más notable es que allí la tierra separada por una línea blanca que se parece al dibujo del "Tai Chi" tiene dos colores. A un lado de la línea la tierra es de color marrón un poco más oscuro y un poco pegajosa, y al otro lado es como polvo de color más claro. Además en cada lado hay "un punto blanco" formado por tierra de color más claro. Solo el nido de dragón tiene un brillo y un color muy distinto que la tierra de su alrededor. Según estudios electromagnéticos, la tierra de color oscuro tiene un valor de menos 40, mientras el valor de los polvos de color claro indica el cero.
El Maestro Tan Zheng Yi , la única persona capaz de encontrar el nido de dragón (Long Xue) hace unos 50 años en Taiwán, tuvo varios alumnos destacados como Liu Jia Xung , Cheng Fu Cheng y Li Su Yu . El maestro Li Su Yu era un ingeniero industrial. Por tanto, aprovechó sus conocimientos en este tema e inventó el primer y único aparato capaz de detectar el Nido de Dragón- Xun Long Chi . Se vende ahora en Taiwán, Hong Kong e incluso se puede comprar por Internet. No obstante, este aparato solo puede detectar el chi del Nido de Dragón, no indica otros datos necesarios como la orientación o fechas para hacer una construcción o un enterramiento. Por tanto, aunque alguien encuentre el Nido de Dragón, necesita un buen maestro para aprovechar el buen Feng Shui del lugar y hacer lo que pretenda realmente. El linaje de los maestros del San Yuan Feng Shui sigue. Uno de los más conocidos discípulos del maestro Li Su Yu es Hun Yuan Chan Shi , el fundador de la Universidad de I Ching.
La Universidad de I Ching de Taiwán está situada muy cerca del centro del terremoto de Septiembre de 1999 que sufrió en Taiwán. No quedaba ningún edificio en pie a sus alrededores, mientras los edificios de la universidad estaban intactos, solo una pequeña parte de un muro se vio afectada gracias a que está situada justo encima de un nido de dragón. En la tercera planta de la Universidad hay un aula magna con una superficie de 500 metros cuadrados y sin ninguna columna por medio. Cuando unos 20 periodistas occidentales visitaron aquella aula unos días después del terremoto, todo el mundo se quedó asombrado. Otro caso real es la antorcha de los Juegos Olímpicos de Pekín. La van a ubicar justo en un nido de dragón de “San Yuan Bu Bao” cuya prosperidad durará por lo menos 180 años. Aunque la práctica de Feng Shui es escasa en el pueblo chino actual, los dirigentes del gobierno siguen utilizándolo con la ayuda de sus mejores expertos. En la historia milenaria china, existen ejemplos reales de efectos de prosperidad sobre el enterramiento en un Long Xue.
En general, hay dos tipos de "dragón", el de montaña y el de agua .
Cuando se trata de un lugar montañoso, con colinas, etc. ese nido de dragón se denomina de montaña. Si se trata de un terreno llano, al nido de dragón se le llama dragón de agua. Hay dos formas de encontrar el nido de dragón, una, estudiando las formas de las montañas o ríos, la simbología de los animales, otra, mirando si ese lugar está de acuerdo con el Pa Kua. Y por supuesto, estudiando mucho con un autentico maestro de Feng Shui.

El nido de dragón no solo sirve para construir viviendas o negocios que nos proporcionen prosperidad, sino también sirve para enterramientos. Éste último no es un concepto muy común para los occidentales, pero siempre ha sido una costumbre y tradición china buscar un buen experto en Feng Shui para hacer un enterramiento. Lo más curioso es que funciona.

Tanto el maestro Tang Zheng-Yi, como sus discípulos (entre ellos el maestro Hun Yuan Chan Shi), ofrecían servicios para buscar lugares de enterramiento. Todos los descendientes de las personas que están enterrados en el lugar que ellos indicaron (el lugar, la orientación, la fecha, etc.) obtienen fama, fortuna, hijos (una cosa muy importante para los chinos), etc. En los lugares que se conserva y practica el auténtico Feng Shui como Taiwán o Hong Kong, la enseñanza del Feng Shui no solo se limita a las aulas, sino también se realizan trabajos de campo. Los profesores llevan a sus alumnos a ver de verdad terreno, construcciones, montañas, ríos, tumbas, etc. Las tumbas siempre han sido el mejor ejemplo de Feng Shui, porque de las tumbas antiguas se puede saber si están ubicadas en un lugar adecuado con orientación exacta. Después de aprender casi todo, en las clases practicas, el maestro examina a sus discípulos para saber si son capaces de encontrar un nido de dragón, y calcular la orientación, la fecha adecuada, etc. Como las tumbas llevan nombres y apellidos, es muy fácil saber si funciona o no.
Hay una historia real que funcionó durante unos mil setecientos años. En la Dinastía Gin , el famoso maestro llamado Kuo Pu (la primera persona que utilizó las palabras “Feng Shui”) encontró en una aldea en sur de china el nido de dragón llamado “nido de hormigas blancas” porque había muchas hormigas allí. Empezó a buscar una familia honrada y buena que mereciese ese lugar. Al ver este desconocido forastero, una señora mayor que vivía con su única familia, su nieto, en situación de pobreza, sin saber nada del Sr. Kuo Pu, le ofreció comida y alojamiento sin pedir nada a cambio. Después de hacer averiguaciones con los habitantes de la aldea, Kuo Pu creyó encontrar a la familia adecuada ese nido de dragón - la familia Lin. Contó al nieto de la anciana sobre la existencia del nido y le dio toda la información necesaria como la orientación, la fecha, etc. para el enterramiento de su abuela en el futuro. Después de varios años, cuando ésta murió y su nieto la enteró en el lugar que le indicó Kuo Pu, su situación empezó a mejorar , los descendientes triunfaron en su profesión. En aquella época la forma de ascender era estudiar y aprobar oposiciones para tener un trabajo de alto cargo en las cortes. En la capilla familiar, se encuentra un verso hablando de sus éxitos: "Desde entonces, durante casi dos mil años, más de 5 dinastías, de esa familia salieron 120 ministros, 3 primeros ministros, 91 altos funcionarios y 5 con títulos de nobleza concedidos por emperadores." Según la tradición china, hay una ceremonia para "aceptar" un alumno. En el caso de Feng Shui el juramento del alumno en dicha ceremonia no solo implica respetar a los profesores, hacer el bien con lo que se aprende, sino también otorgar un nido de dragón a la persona que, por su bondad y su caridad, lo merece. Hay ejemplos reales de "maldiciones" que cayeron encima de maestros de Feng Shui después de indicar el lugar del nido de dragón a personas malvadas. También existen casos reales en que personas buenas obtienen un lugar merecido sin ningún experto que le ayudase. Lo obtendría de todas formas.
Había una anécdota. Un día el maestro Hun Yuan Chan Shi encontró a un hombre trabajando a lado de su casa en el campo. El maestro miró el lugar un rato, y por curiosidad, sacó el Luo Pan para saber la orientación de la casa. Pues la casa está construida justo en un lugar perfecto con una orientación perfecta. El maestro se acercó a charlar con ese hombre. Resultó tener una familia feliz, hijos con mucho éxito en estudios y en su profesión. Le preguntó el maestro "¿Quien es ese maestro que te indicó el lugar dónde debías construir la casa? Dijo el hombre: "Yo era muy pobre, no tenía dinero para una consulta. Cogí mi herramienta de trabajo y la lancé hacia el terreno que me dejó mi padre. Empecé a construir la casa justo el lugar donde cayó mi herramienta. Nada más". Pues un hombre honrado encuentra su suerte aunque no tenga ni idea de Feng Shui.
Ocurre lo mismo si se trata de lugar de enterramiento. En un lugar donde el maestro Tang Zheng-Yi se fue con su maestro a hacer investigación de campo, su maestro dijo que allí había quedado un buen lugar (Long Xue) desocupado en el que se podrían hacer viviendas o tumbas. Sin embargo, cuando llegaron allí, encontraron una tumba sin lapida en aquel lugar. Preguntaron a la gente de allí y a un hombre cuyo oficio era mantener la limpieza del cementerio y enterrar los muertos sin familia, le contestó que dentro de la tumba estaba un cadáver que encontró en la orilla del río 6 años atrás. Lo enterró en el primer lugar desocupado que encontró. El maestro del maestro Tang Zheng-Yi dijo que el lugar estaba perfecto, pero tenía que estar orientada hacia una dirección específica. El hombre se rió y dijo que llevó a ese muerto atado con una cuerda para enterrarle, al principio el cuerpo no estaba apuntando hacia esa dirección que indicaba el maestro, pero al soltar la cuerda, los restos mortales se quedaron orientados en aquella dirección. Dijo el hombre “Más tarde un joven vino a preguntar sobre el muerto, era su padre. Según él, después de la muerte de su padre, la suerte de su humilde familia empezó a dar un giro de 180 grados........”

Conceptos Equivocados Sobre
Feng Shui

A causa de muchos malentendidos ocasionados a la hora de traducir el chino a otro idioma, ya sea por desconocimiento cultural o literario, errores cuando se trata de una versión española traducida de una versión inglesa, francesa, alemana o italiana, o más lamentablemente aún, cuando algunos oportunistas maestros en el arte del engaño aprovechando la buena voluntad de la gente se aventuran a escribir manuales sobre Feng Shui rellenando sus lagunas (a veces océanos) en este campo, con absurdas falacias para poder terminar un libro que en ocasiones se asemeja más a un manual de decoración, con algún adorno que recuerde oriente, que una guía a seguir, guardando algunos de estos libros la misma similitud con el Feng Shui que la existencia entre un caza de combate y una patata.
Pasemos a citar unos cuantos ejemplos de dichos errores:
1. El Feng Shui lo arregla todo.
2. La manera de aplicar el Feng Shui en occidente no puede ser igual a la de oriente, debido a nuestra geografía, construcciones, modo de vida, etc.
3. Combinación de medicina china con el Feng Shui.
4. Feng Shui budista, taoísta, etc.
5. Distintas escuelas del Feng Shui.
6. Reguladores energéticos.
7. Ying y Yang como único concepto del Feng Shui.
8. Feng Shui de cuatros animales y Feng Shui de Pa Kua.
9. El concepto de Pa Kua.

1. El Feng Shui lo arregla todo.

Un proverbio chino dice: "Primero es el destino y la suerte, después el esfuerzo y en tercer lugar viene el Feng Shui.". Esto supone que nuestro éxito o salud no depende exclusivamente del Feng Shui. Curiosamente algunos "expertos" occidentales buscan lo que le interesa a la gente hoy en día para "vender" el Feng Shui . Hacen una lista de problemas del siglo XX como estrés, insomnio, problemas personales ajenos al Feng Shui, etc. y afirman que éste lo soluciona todo. En realidad, el Feng Shui solo arregla el mal causado por el desequilibrio del hombre con el entorno que le rodea, pero no hace milagros. Si trabajas, puedes conseguir lo que quieras con la ayuda del Feng Shui, pero no conseguirás nada si te quedas sentado esperando a que el éxito caiga del cielo. Si tienes alguna enfermedad de origen ajeno al desequilibrio con tu entorno, el Feng Shui no es una medicina mágica para curarte, solo te ayudará a mejorar más rápido con la ayuda de los medicamentos, a no empeorar, o a encontrar un buen médico, etc. Si el Feng Shui hiciera curas milagrosas, los chinos no habrían desarrollado una medicina basada en plantas curativas u otras formas como la acupuntura. A nadie le gustan las agujas si dispone de otro remedio para curarse.

2. La manera de aplicar el Feng Shui en occidente no puede ser igual a la de oriente, debido a nuestra geografía, construcciones, modo de vida, etc.

En lo referente a la “geografía”, hay montañas, lagos, mesetas, ríos, arroyos, desiertos, etc., en oriente, hace dos mil años, o hace dos días, como en cualquier lugar en este planeta ahora o en la época prehistórica. No hay ninguna diferencia geográfica entre occidente y oriente.
En lo referente a las “construcciones”. Pues, los orientales no son tan raros como piensas. Dormimos en la cama del dormitorio, comemos sentados en la mesa del comedor, hacemos la comida con sartenes y hoyas en la cocina, vemos la tele sentados en el sofá en el salón, nos duchamos en el cuarto de baño, guardamos la ropa con perchas en el armario, almacenamos cosas en el trastero, aparcamos coches en el garaje. ¿Qué diferencia hay entre la construcción oriental y occidental? La decoración es un tema a parte porque eso depende de gusto de cada uno, no tiene nada que ver ni con el oriente ni con el occidente.
En lo referente al modo de vida. Pues, pasa lo mismo con lo que he citado anteriormente. Tenemos nevera, horno, microondas, etc. en la cocina, cama en el dormitorio, escritorio en el estudio, televisor, teléfono, lavadora, aire acondicionado, sillón, sofá, mesas, equipo de música Hi Fi, etc. en la vivienda. Dormimos por la noche, comemos tres veces al día, hacemos casi exactamente lo que hacen la mayoría de la gente de este planeta. Tenemos los cinco días de trabajo, dos días de fin de semana. Además, también trabajamos con ordenadores en oficinas o en casa. De hecho, Taiwán es uno de los países informáticamente más desarrollados del mundo.
Quizás la diferencia más notable es la comida, porque utilizamos ingredientes como salsa de soja, algas, que no se usan en occidente y comemos con palillos, pero eso no tiene nada que ver con el Feng Shui.
China es muy grande aunque tuvo distintos tamaños con respecto a su territorio durante unos cinco mil años de su historia. Hubo varias dinastías, incluso dos de ellas no eran de la etnia mayoritaria sino de las tribus del norte, una era la dinastía de la tribu de Gengiskan, Yuan, otra era la del famoso último emperador, Qin. También hubo varias capitales a lo largo de la historia, por cambios dinásticos, cambios de gobierno, problemas fronterizos, caprichos imperiales, etc. Por tanto, en el mismo territorio chino existen distintas costumbres, distintos climas, distintos paisajes, distintas etnias, incluso distintos idiomas. Por ejemplo, existen medio centenar de etnias que representan unos 70 millones de personas actualmente, aunque la mayoría de la población es de la etnia Han. El idioma oficial en China, y Taiwán es el chino mandarín, pero hay muchos dialectos en zona geográficamente distintas como el cantones, wu, hakka, minnan, xiang, minbei, gan, etc. En unas palabras, los chinos también son muy distintos entre sí. Si los chinos son tan distintos entre sí y la historia de Feng Shui es milenaria, significa que el Feng Shui puede superar todo tipo de pruebas con gente distinta, ubicadas en zonas geográficamente distintas, con costumbres distintas, arquitecturas distintas y lo más importante, en épocas distintas.
Si un alemán quiere hacer el famoso “Pulpo a la Gallega” en su país utilizando pollo en vez de pulpo porque no lo encuentra, el nombre de esa comida ya no puede ser “pulpo a la gallega”, PORQUE NO CONTIENE PULPO. Si un español quiere bailar el Tango Argentino pero con pasos de flamenco, ese baile ya no se puede llamar “Tango”. Lo mismo ocurre con el Feng Shui. Si alguien quiere utilizar otras técnicas, otras teorías, u otras formas de aplicarlo, no tiene el derecho de utilizar el nombre del Feng Shui, porque eso ya no es Feng Shui

3. Combinación de medicina china con el Feng Shui.

Asociar el Feng Shui con la medicina china es como equiparar un matemático con un químico. Sí, es verdad que tanto un matemático como un químico sabe calcular, pero su especialidad es totalmente muy distinta. La medicina china está basada en el concepto de I Ching como el Feng Shui, pero su aplicación y su formación son totalmente distintas. La medicina china no solo simplemente se trata de Ying e Yang o comida de tipo Ying y comida de tipo Yang (comida de calor, o comida de frío), sino muchas más cosas. Cuando en occidente los médicos estudian análisis de sangre, de orina, escáner, radiografía, endoscopio, etc. para diagnosticar, los médicos de medicina tradicional china examinan el pulso, la lengua, etc. Cuando los médicos occidentales utilizan medicinas compuestas mayoritarias por elementos químicos para curar a sus pacientes, los médicos chinos usan hierbas medicinales, acupuntura, u otras técnicas naturales. Normalmente en China, Taiwán o Hong Kong la gente va a médico para curar su enfermedad, y va a experto de Feng Shui para solucionar lo que no puede su médico. A los chinos nativos nos sorprende enormemente ver la gran cantidad de "occidentales expertos" en medicina china y Feng Shui cuando en nuestros países sólo una ínfima parte del numero de personas que aquí se anuncian son maestros auténticos. Quizás sea una forma de rellenar su desconocimiento en el Feng Shui.

4. Feng Shui budista, taoísta, etc.
Todo esto no tiene ningún sentido. El Feng Shui es una aplicación del I Ching a la que solo emperadores y nobles privilegiados tenían acceso, no tiene nada que ver con ninguna religión. Puede haber expertos en Feng Shui que a su vez sean monjes budistas o religiosos taoístas, pero eso no implica en absoluto que todos los monjes o religiosos sean expertos en Feng Shui.

5. Distintas escuelas del Feng Shui Existen distintas escuelas de Feng Shui, pero todas ellas tienen el mismo origen – el I Ching. Las diferencias entre estas residen en sus diferentes métodos para armonizar el entorno y enfatizar más un elemento del Feng Shui que otro. Por ejemplo, la fecha de nacimiento, la anchura o la medida de la puerta de entrada o de la cama, la orientación de la casa, la influencia del cambio cíclico sobre nosotros, etc.
Sin embargo, la teoría básica siempre es la misma. Lo que realmente es asombroso son las distintas y numerosas escuelas de Feng Shui que hay en occidente, y más asombroso aún es el caso de las que ofrecen servicios tan bien sonantes como la Geoacupuntura, Radiestesia, Geobiología, etc. Palabras de acuñación reciente que, independientemente de su valor real como aplicación, nada tienen que ver con una práctica milenaria como es el Feng Shui, y menos aún con China ni el resto de oriente. Un ejemplo: Una persona que nunca ha visto el arroz en su vida encuentra una receta de la paella valenciana. Después de consultar con un cocinero que tampoco había cocinado arroz, hizo una "paella" utilizando como ingredientes lentejas y garbanzos en vez de arroz. Lo vende a sus paisanos que nunca había probado una paella diciendo que es la auténtica. Después de mucho tiempo, aparece un valenciano que al verla dice "Esto no es una paella", a lo cual el supuesto "cocinero" responde: "¿Cómo que no? Hay muchas clases de paella."

6. Reguladores energéticos.

El Feng Shui se usa para ayudar a las personas necesitadas, no para enriquecerse. Quienes buscan soluciones en el Feng Shui tienen problemas de salud, de dinero, o familiares. No sería lógico aconsejarle comprar cosas caras para conseguir el equilibrio, mucho menos aún comprar objetos y adornos que nada tiene que ver con el Feng Shui, ni con oriente como es el caso de las ahora populares bolitas de cristal. El Feng Shui es una técnica china milenaria, y cuando éste estaba en su pleno apogeo y desarrollo, no existía el cristal, solo jade, cerámica, y porcelana.
¿De dónde sacarían los chinos las bolitas de cristal? ¿De la importación de Bohemia? Es de entender que si en occidente está tan fácil de vender cualquier tipo de objeto con el que se nos dice que mejorará nuestra suerte es fácil también aprovechar un momento de popularidad y el nombre exótico de Feng Shui para vender cualquier articulo falsamente relacionado con él. En realidad, la mayoría de los que se venden se parecen más a un articulo de decoración con aire chino que a un auténtico regulador de Feng Shui. Para la escuela "San Yuen Jin Dan", con tan solo tres cosas baratas y fáciles de conseguir ya se puede arreglar el desequilibrio: la puerta, la pecera y el espejo.

7. Ying y Yang como único concepto del Feng Shui.

En el Feng Shui no solo hay Ying, Yang, tampoco solo hay Ssu Hsiang, Pa Kua o Wu Xing. Feng Shui es mucho más complejo de lo que conocen normalmente los occidentales. En un principio, Feng Shui estudia los factores principales que influyen en las personas o cosas como el "Chi", el campo magnético, la luz, el campo electromagnético, el agua, etc. Luego, hay que mirar a cada persona según el año, la fecha y la hora de su nacimiento para saber qué tipo de equilibrio que le conviene, o qué cambio hay que hacer en su vivienda, o lugar de trabajo, etc. Si hay que hacer alguna modificación con obras, también hay que saber cuándo y a qué hora hacerla basándose en el calendario chino, es decir, el calendario lunar.

8. Feng Shui de cuatros animales y Feng Shui de Pa Kua.

Para los chinos, el Feng Shui solo se divide en "Feng Shui para las viviendas de los vivos" y "Feng Shui para las tumbas". Las palabras "cuatro animales" no son tales animales, aunque en realidad en chino exista el concepto de "dragón verde" o "tigre blanco". Son una forma de definir o simbolizar las orientaciones, direcciones o puntos cardinales. Es el mismo concepto que la terminología utilizada por los pilotos para situar un objeto en el espacio, en la cual doce corresponde al frente, seis a la espalda, tres a la derecha y nueve a la izquierda, con las distintas interpolaciones entre estos números. No se pueden utilizar solo estas orientaciones (animales) sin mencionar el Pa Kua, y tampoco se puede hablar solo de Pa Kua sin tener en cuanta las orientaciones.

9. El concepto de Pa Kua.

Existen ocho signos de "Kua", pero hay dos tipos de órdenes. Uno es "Sien Tien Pa Kua" también llamado "Fu Xi Pa Kua" (Pa Kua del cielo anterior) y el otro es "Hou Tien Pa Kua" o "Wen Wang Pa Kua" (Pa Kua del cielo posterior). La principal diferencia reside en que "Sien Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo anterior) es fijo, no cambia, mientras que "Hou Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo posterior) cambia cíclicamente. Curiosamente en occidente los "entendidos" en Feng Shui lo aplican justo al contrario, tomando el Pa Kua cíclico (Pa Kua del cielo posterior) como fijo, teniendo esto como consecuencia una interminable cadena de errores fruto de la demostrada ignorancia en este tema. Como ejemplo, equivaldría a decir que si el tres de enero es luna llena, todos los tres de enero de todos los años lo serían, lo cual, como todo el mundo sabe, es falso.
En la aplicación del Feng Shui, se utiliza el setenta y cinco por ciento de "Sien Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo anterior) y el veinticinco por ciento de "Hou Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo posterior). "Sien Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo anterior) es lo básico. Normalmente para los que quieren aprender Feng Shui, primero tendrán que estudiar el "Sien Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo anterior), y luego "Hou Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo posterior). Curiosamente casi todos los libros sobre Feng Shui en occidente hablan de lo menos importante - "Hou Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo posterior) y omiten lo más importante "Sien Tien Pa Kua" (Pa Kua del cielo anterior).

Feng Shui y Sus Beneficios

Aquí nos planeamos tres preguntas esenciales acerca de Feng Shui:

· ¿Qué es el Feng Shui?
· ¿Las Escuelas del Feng Shui?
· ¿En Qué Puede Beneficiarnos?
· ¿Qué es el Feng Shui?


Un proverbio chino muy antiguo dice: "Primero es el destino y la suerte, después el esfuerzo, y en tercer lugar viene el Feng Shui ." El destino y la suerte: Según la cultura china, el destino y la suerte dependen de la fecha de nacimiento y de nuestros actos. El "Ba Zi " o "Si Zhu" (Cuatros Pilares o Four Pillar of Destiny) y el "Zi Wei Dou Shu" (Astrología china) son dos de las artes chinas más conocidas que estudian el destino de cada persona según su fecha de nacimiento. Para los chinos, aunque no se pueda cambiar la fecha de nacimiento, se puede llegar a cambiar la suerte con buenos actos.
Los honrados, los que ayudan a otros, los que no hacen daño a cualquier vida sea humana o animal, etc. tendrán más suerte y una vida mejor. Es fácil entender que cuando ayudas a otras personas, también recibirás ayuda cuando la necesites.

Esfuerzo: No se consiguen cosas sin trabajo. Si quieres tener éxito, tendrás que perseverar. Si quieres aprobar exámenes, tendrás que estudiar. Si quieres mantener una buena relación con tu pareja, tendrás que darle cariño. Si quieres tener una buena salud, tendrás que cuidarte.

Feng Shui : El Feng Shui es uno de los tres factores importantes en nuestra vida. Los chinos pensamos que aun poniendo mucho esfuerzo en llevar a cabo todo lo anteriormente mencionado, una vivienda en contra de la regla natural de la armonía - el Feng Shui - será un obstáculo para nuestro éxito, nuestra vida personal o nuestra salud. El Feng Shui es una ciencia que estudia cómo nos afecta lo que nos rodea desde "todos los elementos circundantes como calles, edificios, ríos, montañas, etc." hasta "todos los elementos dentro de la construcción como la ubicación de cuartos de baño, salones, cocinas, camas, mesas de despacho, etc.". La fecha de nacimiento solo ocupa una parte muy pequeña dentro del Feng Shui, ya que existen otras artes chinas como el "Ba Zi" (Cuatros Pilares o Four Pillar of Destiny) y el "Zi Wei Dou Shu" (Astrología china) , etc. para estudiar con detalle el destino de cada persona según su fecha de nacimiento.
Si tenemos una pecera en nuestra casa, no solo tendremos el placer de observar peces exóticos nadando en un mundo marino artificial, sino también tendremos la obligación de cuidar la pecera, medir el pH de agua, el contenido de oxígeno, la temperatura, etc. Lo mismo pasa con nuestra casa, lugar del trabajo, etc. .
Si no hay un equilibrio en el entorno que nos rodea, se alterará nuestro equilibrio interior, física o psicológicamente, no funcionarán bien las cosas. El Feng Shui es la ciencia de la antigua china que trata de este tema.
El Feng Shui, también llamado "Kan Yu" , significa en chino "Viento y Agua" (Feng es viento, Shui es agua). Su objetivo es encontrar el equilibro del hombre con la naturaleza y ayudar a mejorar nuestra calidad de vida. No se trata de magia, ni adivinación, ni espiritismo, sino de una ciencia sobre la armonía y el equilibrio del entorno que nos rodea y nosotros mismos. No es un simple "arte chino para decoración", sino es una ciencia que estudia cómo nos afecta lo que nos rodea desde las calles, los edificios, las montañas, los ríos de nuestros alrededores, hasta la estructura de la vivienda o lugar de trabajo, la ubicación de un cuarto de baño, cocina, etc. Por tanto, los objetos de decoración como móviles, campanas, estatuas, Budas, dragones, tigres, bolas de cristal, flautas chinas, bambúes, piedras, el color de una toalla, ropa de cama, cortina, material o forma de muebles, etc. no tienen nada que ver con el Feng Shui. Los principales factores que nos influyen según el verdadero Feng Shui son "todos los elementos circundantes como calles, edificios, ríos, montañas, etc." y "todos los elementos dentro de la construcción como la ubicación de cuartos de baño, salones, cocinas, camas, mesas de despacho, etc.". Y estos factores son realmente los que hay que estudiar y analizar si alguien quiere conseguir una armonía en su hogar o lugar de trabajo y tener un buen Feng Shui.
Tiene su origen en el I Ching, por tanto, no se pueden olvidar los conceptos de "Ying" y "Yang" que son los conceptos básicos de este libro. Según éste, existen siempre dos lados opuestos en el universo que se llaman "Ying" y "Yang". Si "Ying" es femenino, "Yang" es masculino. Si "Ying" es reverso, "Yang" es anverso.
Si "Ying" es oscuro, "Yang" es claro. Si "Ying" es arriba, "Yang" es abajo. Si "Ying" es frío, "Yang" es caliente. Ying y Yang están en dos estados opuestos, pero siempre existe en la naturaleza cambios cíclicos. Según I Ching, y la naturaleza, cuando termina Ying, empieza Yang, y vice versa. A partir de esta teoría, Feng es "Yang", Shui es "Ying" y el principal objetivo es conseguir el equilibrio entre ambos.
La teoría del Feng Shui para "Yang Tchai" (vivienda para los vivos) se basa en la influencia que el medio ambiente ejerce sobre las cosas o personas y es un estudio muy complejo que no solo implica la relación de espacio entre objetos sino también el cálculo de puntos cardinales, fechas, etc. Los factores principales que influyen a las personas o cosas son el "Chi" , el campo magnético, la luz, el campo electromagnético, el agua (especialmente la dirección de las corrientes de agua), etc.
El "Chi", aire o energía que corre dentro y fuera del edificio o vivienda, cambia dependiendo de las estaciones, la orografía de terreno, la anchura de puertas, etc.
El "Agua" que en Feng Shui adquiere el significado de riqueza también tiene sus efectos, ya se encuentre esta dentro o fuera de la casa.
El campo magnético, los efectos de la luz y los campos electromagnéticos ya son muy conocidos en occidente, el objetivo de Feng Shui también es conseguir un pleno equilibrio entre las personas y las máquinas.
Se puede experimentar el Feng Shui a través de nuestros sentidos. Si enfrente de nosotros hay aristas o tejados de otras casas apuntando hacia nuestra vivienda, significa "fuego" en el Feng Shui, lo percibimos a través de los ojos, provoca que los que viven allí se muestren irascibles con más facilidad. Lo mismo pasa con el ruido de motores como el de las lavadoras al lado de una habitación, o generadores de electricidad en el centro de la casa. Si enfrente del edificio donde se vive o trabaja hay un camino o carretera con tráfico en dirección a éste, la corriente de aire dará la sensación de tener una flecha apuntando directamente hacía nosotros acentuando así la inestabilidad.
Los auténticos expertos en el Feng Shui tienen que tener conocimientos en el Luan Tou , que es la técnica que estudia la idoneidad geográfica del terreno para localizar el lugar perfecto para una vivienda o un enterramiento; y el Li Chi , que consiste en un conjunto de complejísimos estudios basados en el Pa Kua del cielo anterior , Pa Kua del cielo posterior , Xueng Kong Ai Xing (estrellas) , She Zi , Gio Xing , etc. Es decir, conjuga los factores espaciales y temporales, para una mejor ubicación de la vivienda o tumba añadiendo a esta ecuación lo concerniente a fechas favorables para la construcción de la misma y para saber las posibles evoluciones de situaciones en el futuro.

¿Las Escuelas del Feng Shui?
Mucha gente preguntó al maestro Tang Zheng-Yi , la única persona capaz de encontrar el nido de dragón (Long Xue) hace unos 50 años en Taiwán, "¿Cuantas escuelas hay en el Feng Shui? ¿Y cómo es cada una?". Él siempre contestó: "Solo hay una escuela de Feng Shui, - La Escuela San Yuan-, no hay una segunda. Esta escuela de Feng Shui es auténtica y entre su material de estudio se encuentran: "Formas " (Luan Tou ), Pa Kua del cielo anterior , He Tu , Pa Kua del cielo posterior , Luo Shu 34 , She Zi , Xueng Kong Gio Xing , Dien Dien Dou Pan , Xueng Kong de San Yuan Gio Yun , y la elección de Gi Xing o Xung Xing ." Esta es la declaración del maestro Tang Zheng-Yi con respecto al más antiguo, más auténtico y completo Feng Shui. Este Feng Shui ha superado la prueba del tiempo hace miles de años y es la madre de todas las otras escuelas de Feng Shui Tradicional y Clásico Chino. No obstante, para que los occidentales puedan entender mejor el Feng Shui Chino, sea completo o incompleto, vamos a clasificar el Feng Shui Tradicional Chino en dos escuelas principales - la escuela San Yuan y la escuela San He , aunque esta última contiene un conocimiento incompleto del Feng Shui clásico. El San He Feng Shui es la primera derivación del más antiguo y auténtico Feng Shui - el San Yuan Feng Shui -, pero no es el único. A lo largo de tiempo, han surgido otros tipos de Feng Shui Chino como Pa Chai (Ocho Casas), etc. No obstante, el número de "escuelas internacionales u occidentales" se multiplica en los últimos años. En realidad, no son escuelas de auténtico Feng Shui chino, sino otras cosas relacionadas y no relacionadas con el Feng Shui o con la cultura china. Por tanto, le llamamos "escuelas" entre comillas. Sus orígenes tienen tres causas principales.
Una, la versión incompleta, o mejor dicho, una asignatura o materia del estudio de Feng Shui. Por ejemplo "la escuela de brújula" y "la escuela de forma".
En realidad, ni la brújula ni la forma puede ser una escuela independiente, son dos partes del Feng Shui tradicional, en chino se le llama "Luan Tou" y "Li Chi". No se puede ser un experto en Feng Shui solo por el hecho de tener conocimientos sobre el entorno, o el manejo de la brújula. Tantos los maestros-padres de Feng Shui como Huang Shi Kong , Kuo Pu , Yian Chou Kan , Yang Yun Sung , Jiang Da Hong , etc. como los maestros de hoy en Taiwán o Hong Kong estudian y analizan la idoneidad geográfica del terreno con la ayuda de brújula."La escuela de estrellas volantes" tampoco es una escuela, porque las estrellas volantes pertenece a "Li Chi", es una parte de estudio de Feng Shui, no es una escuela independiente, menos aún "la escuela del dragón de agua". El dragón de agua se refiere al Long Xue (el nido de dragón), es el objetivo máximo a conseguir dentro del Feng Shui, no tiene nada que ver con ninguna escuela. Por ejemplo, "saber atacar y defender" es lo que hay que conseguir en el Karate, pero no es una escuela de Karate.
A pesar de todo, estas escuelas, todavía guardan una cierta relación con el auténtico Feng Shui porque son partes de estudio de Feng Shui.
En el siglo XX, han surgido muchos "Feng Shui" que no tienen nada que ver con el verdadero, causando confusiones a los occidentales. Por tanto, la segunda causa de las innumerables escuelas de Feng Shui que existen en Occidente es la confusión. Los occidentales que no conocen muy bien la cultura china dan oportunidades a cualquiera para crear cualquier "escuela de Feng Shui" usando cualquier cosa con aire oriental. Por ejemplo, "la escuela de los sombreros negros".
Ni siguiera es una parte o una asignatura del Feng Shui. Es un Feng Shui simplificado, una aplicación equivocada del Pa Kua del cielo posterior. Es tan sencillo que causa problemas derivados de un estudio incompleto. "La escuela Cuatros Pilares" tampoco es una escuela de Feng Shui. En realidad "Cuatros Pilares" es una escuela de Astrología china que estudia el destino de una persona basándose en su fecha de nacimiento, no tiene nada que ver con el Feng Shui. Las "escuelas" que declaran el "milagro" del sobrecito rojo o recomiendan usar objetos de jade, poner estatuas de los Budas, las figuras de Dragones, tigres, tortugas, aves fénix, etc. tampoco son escuelas del Feng Shui Tradicional. No todo lo procedente de china tiene relación con el Feng Shui. Los sobrecitos rojos se utilizan tradicionalmente en china para envolver dinero de regalo para año nuevo chino, dinero para bodas, nacimiento de niños, para donación o pagar a un maestro por hacer un estudio del Feng Shui, no tiene ningún efecto Feng Shui. Las estatuas de Buda solo se utilizan en los templos o en "capillas" familiares, son un "objeto" religioso como una imagen de Jesús o la Virgen, no es una decoración, ni un regulador de Feng Shui. Las figuras de dragones, tigres, tortugas o aves fénix son en realidad objetos decorativos. El jade es un objeto tradicional chino y se utiliza como amuleto, como un colgante de cruz, etc. Tampoco tiene nada que ver con el Feng Shui. Seguramente inventarán otra escuela de Feng Shui que recomienda comer con palillos, cocinar con salsa de soja, etc.
Por último, puras creaciones que no tienen nada que ver con el Feng Shui Tradicional Chino. Se puede llamar "Feng Shui New Age". Por ejemplo, "escuela occidental de Feng Shui", "escuela de Cristales de Cuarzo", "escuela para Hemisferio Sur", "escuela para niños", "escuela para parejas", "escuela de Bolas de Cristal", "escuela de Feng Shui enriquecida con las tradiciones indígenas americanas", "escuela de Feng Shui combinada con Geobiología, Geomancias, Radiestesia o Geoacupuntura", "escuela aromaterapia de Feng Shui", "escuela americana de Feng Shui", "escuela japonesa de Feng Shui", "escuela india de Feng Shui", etc. ¿Habrá una escuela de Feng Shui para cada calle de todas las ciudades del planeta?¿Escuelas para cada edad, para cada sexo, para cada raza, para cada religión, para color de ojos, etc.? ¿O escuelas de Feng Shui para montañas, escuelas de Feng Shui para costas, escuelas de Feng Shui para ciudades, escuela de Feng Shui para campos?

¿En Qué Puede Beneficiarnos?
Muchas personas físicas y fiscales de occidente han probado el auténtico Feng Shui para mejorar su vida personal y profesional, buen ejemplo de ello son: Donald Trump, Madonna, British Airways, AT&T, Disney, Tony Blair, etc.
Según la experiencia del maestro Hun Yuan Chan Shi – no solo según se dice en los libros – el Feng Shui para los vivos puede ayudar en los siguientes campos.

1. Negocio y vida profesional: La causa de que muchos negocios, que en un principio van bien pero que empeoran pasado un tiempo, suele tener su origen en nuevas construcciones en los alrededores del lugar del negocio o dentro de él y son uno de los elementos negativos que perjudican al buen funcionamiento del establecimiento.

2. Salud, vida personal y vida familiar. El entorno fuera de la vivienda, el nivel de elevación del suelo de esta, piedras y rocas del jardín, emplazamiento de puertas, muebles, decoración, cosas que obstaculizan el paso, que no se utilizan y no se tiran, etc. son causas de problemas de salud y problemas personales.

3. Colegios, institutos, centros educativos, etc.: Después del famoso terremoto de Taiwán, se han reconstruido muchos colegios e institutos bajo planos diseñados por el maestro Hun Yuan Chan Shi. Según su experiencia, un buen Feng Shui para colegios, institutos o centros educativos ayuda a evitar fracaso escolar, problemas entre profesores y estudiantes, o problemas de salud entre los que trabajan o estudian allí.

4. Terrenos para próximas construcciones, etc.
En otras palabras, el Feng Shui, se puede aplicar en cualquier sitio, cualquier edificio o cualquier vivienda. Sin embargo, según el maestro "Una tercera parte del éxito de las personas es destino y suerte, otra tercera parte es trabajo y el resto es Feng Shui". El destino está, según dicen los chinos, determinado por la hora, la fecha de nacimiento, las cosas buenas y malas que ha hecha en esta vida y las anteriores. El trabajo es el conjunto de nuestras obras y sacrificios. Y por último, el Feng Shui es el equilibrio entre nosotros y el ambiente donde vivimos.
¿Cuánto tiempo se necesita para saber si funciona o no el Feng Shui? Un buen experto en Feng Shui, después de estar PERSONALMENTE en el lugar, analizando y estudiando el entorno y la construcción en sí, sabrá exactamente las causas del problema y los métodos que hay que emplear para equilibrar la energía. Por tanto, el efecto es inmediato. Si se trata de un enterramiento (en un nido de dragón), incluso puede calcular cuándo tendrán los descendientes un futuro prospero, quién de ellos empezará a mejorar su situación, cuándo tiempo durará, etc.

¿Cómo se hace un Estudio de Feng Shui?

En la aplicación del Feng Shui, un verdadero experto necesita además de sus conocimientos, unos instrumentos de medición específicos para calcular la orografía exacta de terreno o la anchura de una puerta para conocer la influencia de "Chi" .
Los más comunes son una brújula llamada "Luo-Pan" , un metro especial llamado "Lu Ban Chi" o "Wen Kon Chi" y un calendario chino (lunar) . Los tres contienen todas las indicaciones en Chino por supuesto.
Para la escuela "San Yuan Jin Dan" la orientación de la cama o la puerta no tiene mucha importancia porque el tiempo demuestra su imposibilidad para ponerlo en practica. Según esta teoría, cada persona tiene su orientación favorable.
Sin embargo, esto ofrece muchas dificultades. Por ejemplo, si la orientación favorable del marido fuese el norte y la de la mujer el oeste, sería imposible dormir en la misma cama así como poner dos camas orientadas en direcciones distintas en una misma habitación. Si la orientación favorable del padre fuera desfavorable con respecto a la del hijo, también existirían problemas según esta teoría. En realidad, si la casa no está construida en contra del equilibrio natural, no importa la orientación.
Un estudio de Feng Shui consiste en estudiar al fondo con la ayuda de los instrumentos el entorno exterior e interior. Primero, para una casa dentro de la ciudad, habrá que estudiar la manzana en la que está construida la casa, las casas de los alrededores, la orografía de terreno, etc. Para una casa en el campo, además de los factores anteriores, habrá que estudiar las montañas o ríos de sus alrededores. Luego hay que estudiar específicamente la puerta de la entrada. Si un televisor necesita la antena para ver las imágenes de la tele, pues, la puerta haría las veces de la antena para la casa. La medida, la situación, lo que hay enfrente de la puerta es muy importante. Después, el salón, la cocina, las habitaciones, el cuarto de baño, el pozo, el jardín, el depósito de agua, etc. Para un estudio de este tipo se necesita por lo menos la ayuda del "Luo Pan" y el "Lu Ban Chi" para medir.
El "Luo Pan" , o la brújula china, es más conocido en occidente. El chino se llama "Zhi Nan Zhen" que significa literalmente "indicador del sur". Por tanto, a diferencia de la brújula occidental que se utiliza el día de hoy, la aguja de la brújula china indica al Sur. Los chinos descubrieron el efecto de los imanes hace unos 2700 años. En el libro "Huai Nan Zi" ya se habla del concepto del campo magnético. Sin embargo, en esa época no existía el Luo Pan.

El primer objeto que parecía a una brújula fue inventada en 300 años antes de Cristo más o menos. Los chinos utilizaron una "cuchara" tallada de imán. Por tanto, esa brújula no tenía ninguna aguja, sino una cuchara para indicar el sur. Más tarde, inventaron "Zhi Nan Che". Era un carro con una pequeña estatua encima. Dirige donde dirige el carrito, el dedo de la estatua siempre indica a la misma dirección. No obstante, no se utilizaba ningún efecto de imán en el "Zhi Nan Che", sino una mecanismo complicado para controlar la estatua.

La brújula que se conoce ahora fue inventada en la Dinastía Song, hace 1000 años. Los chinos de esa época descubrieron que una aguja podría sustituir a una cuchara (de imán) si la rozara con un imán natural. Aunque esta brújula ya tiene el mismo aspecto de una brújula de hoy, la aguja de una brújula china indica al sur.

Esa brújula es el Luo Pan que se utiliza en el Feng Shui. Su utilización no solo se limita para determinar la orientación de una vivienda o lugar de trabajo, sino también para obtener más datos que nos sirven para analizar y estudiar con detalle la suerte de dicha vivienda o lugar de trabajo en cada periodo determinado.

El "Lu Ban Chi" , o el metro chino para el Feng Shui, se utiliza para determinar las medidas, tanto la anchura como la altura, de las puertas y ventanas de una vivienda o lugar de trabajo. Estas medidas, (especialmente la de la puerta de entrada) que normalmente ignoramos tienen mucha importancia en el Feng Shui. Como ya lo sabe todo el mundo, el roce del aire con la puerta genera una estática. Esta estática, junto con el campo magnético, genera un chi, una energía, que nos afecta positivamente o negativamente. Por tanto, hay que tener una medida adecuada para la puerta de entrada de una vivienda o lugar de trabajo. El "Lu Ban Chi" es un metro con indicaciones para cada medida. Hay dos indicaciones en él.
Una, llamada "Wen Kong Chi" , es para "Yang Zhai" cuyo significado en chino es "vivienda para los vivos". Otra, llamada "Din Lan Chi" , es para "Ying Zhai" que significa tumbas de nuestros antepasados. Te dice qué medida es buena para la riqueza, qué medida atrae la enfermedad, etc. En realidad, existían al principio fórmulas matemáticas para calcular las medidas, pero el invento de metro con todas las indicaciones nos ahorra mucho ese paso.

Se puede encontrar las siguientes medidas en el metro chino.
o Chai en chino significa Fortuna
o Bin en chino significa enfermedad o Li en chino significa separarse de la familia o de seres queridos
o Yi en chino significa buena relación o ayuda, pero este solo es uso EXCLUSIVAMENTE PARA TEMPLOS.
o Kwan en chino significa cargo publico, pero este solo es uso EXCLUSIVAMENTE PARA CONSTRUCCIÓN DE EDIFICIOS GUBERNAMENTALES.
o Jie en chino significa accidente o mala suerte.
o Hai en chino significa perjudicado, problemas, ofensas, etc.
o Ben en chino significa dinero, o fortuna.

Para una casa normal solo nos sirve "CHAI" y "PUN" Tiene que ser medida real (paso libre) - el HUECO de la pared donde pasa el aire, no vale la medida del marco de la puerta
Hay una fórmula matemática para dicha buena medida.
42,9X - 5,4 < x =" 1," x =" 2," x =" 3," x =" 4," x =" 5," x =" 6," periodo =" 20" ciclo =" 3" periodos =" 60" era =" 3" yuans =" 180" poca =" 20" eras =" 3600" x =" 1," x =" 2," x =" 3," x =" 4," x =" 5," x =" 6,">. Más tarde, cuando el Lao Tse se enteró de lo ocurrido, dijo Confucio cree en la igualdad entre las personas, sean de una aldea, o de un país distinto, mientras Lao Tse cree que todas las formas de vida tienen que ser respetadas, sean hombres o animales.

Cuarto: Ni Lao Tse ni Confucio son religiosos. Ellos son filósofos de hace unos 2600 años. Lao Tse es el fundador de la escuela Tao, Confucio es fundador de la 78 escuela Ru. Pertenecían a una época llena de cientos de ideas filosóficas diferentes.
Además de la escuela Tao y Ru, también estaba la Fa, Muo, etc. que no son conocidas por los occidentes. Es verdad que hay "templos" dedicados a Confucio y Lao Tse, pero no tienen carácter religioso. Los chinos adoramos a las personas que hicieron historia, y por tanto, en los templos no solo hay dioses, sino personajes históricos que merecen el honor de estar allí. Incluso hacemos fiestas por algunos de estos personajes. Por ejemplo, la fiesta del dragón se creó para rememorar a un patriótico poeta que se suicidó por no poder evitar los malvados actos de un rey y por no soportar ver la gente sufrir. Cuando el poeta se tiró al río, todo el mundo fue a buscarle en barcos. Al no encontrar su cuerpo, tiraron arroz envuelto en hojas de bambú para que los peces no devorasen sus restos mortales. Después de dos mil años, hoy en día todavía celebramos la fiesta del dragón, con un concurso de remo de barquitos decorados con cabezas de dragón y la comida con arroz típica de estas fiestas. Otro ejemplo es el día de profesor. Consiste en conmemorar a Confucio quien fue el primer profesor que enseñó al pueblo en una época en la que solo los nobles tenían derecho a la educación. Un templo de Confucio, de Lao Tse, etc. es más bien como un monumento para conmemorar a las personas que hicieron historia, no tiene nada que ver con la religión, ni con dioses, ni con santos. Es como hacer un templo a Mozart en occidente por la música que nos dejó o un templo a Aristóteles por su filosofía.

Quinto: Confucio era un filósofo, no creía en espíritus y tampoco hablaba de dioses. Lao Tse también fue un filósofo aunque sus ideas eran más profundas que las de Confucio. El Budismo es una religión basada en una profunda filosofía y la teoría de reencarnación, y el Taoísmo tiene dos ramas, una pura filosofía, fundada por el Lao Tse, y la otra mitad astrología, mitad religión fundada por el famoso Chang Tien Shi. Todo esto es parte de la cultura china, pero no tiene nada que ver con el Feng Shui.

5.- Sobre lo que dicen del Feng Shui

a. ¿Puedo aplicar a mi casa el Pa Kua (Ba Gua) que viene en los libros, dividiendo en 9 cuadros el plano de la misma?

b. ¿Hay que aplicar un Feng Shui especial para los habitantes del Hemisferio Sur?

c. ¿Es cierto que la primera cosa que necesito saber sobre el Feng Shui es mi número de "Kua" si quiero tener la casa equilibrada y que ese número de "Kua es el fundamento del Feng Shui?

d. Dicen que la orientación de mi casa es muy importante. ¿Qué orientación es mejor?

e. Dicen que una familia ha puesto 3 puertas de entradas orientadas según el número de Kua de cada miembro y les fue muy bien. ¿De verdad funciona tan mágicamente?

f. ¿Entonces no funcionará si cambio de color mi casa, o pongo bolitas de cristal, etc.?

g. ¿Un simple espejo me puede ayudar en algo?

h. ¿A los lados de mi casa debe haber estructuras protectoras?

i. ¿Puedo mejorar mi vida amorosa con el Feng Shui?

j. Me dicen que según Feng Shui, no se recomiendan fotos en las cuales aparezcan tres amigos, pero no será perjudicial si es de miembros de la familia. ¿Es cierto?

k. Algunos me dicen que tengo que pintar mi casa de color Yang como rosados, amarillos e incluso rojos; algunos dicen que debería pintar según el Ba Gua de la casa. ¿Qué hago?

l. Hay muchas letras chinas en las páginas de Feng Shui. ¿Qué significa cada una? ¿De verdad estos expertos saben chino?



6. - Sobre lo que hay en esta obra

a. ¿Si mi casa no tiene un buen Feng Shui según las reglas básicas de esta página, tengo que cambiar de vivienda?
b. b. ¿Es importante la puerta de entrada?
c. c. ¿Es importante la colocación de la mesa de estudio?
d. d. ¿Me puedes explicar algo sobre el calendario lunar, qué diferencia hay con el solar?
e. e. ¿Y el metro chino Lu Ban Chi? ¿Cómo funciona? ¿Para qué sirve?

a.-¿Si mi casa no tiene un buen Feng Shui según las reglas básicas de esta página, tengo que cambiar de vivienda? No exactamente. La mayoría de problemas se pueden solucionar con algunos trucos como poner un espejo, cambiar la ubicación o medida de la puerta, etc. El objetivo de un estudio de Feng Shui es saber dónde hay un desequilibrio y cómo solucionarlo.

b.-¿Es importante la puerta de entrada? Es muy importante aunque en occidente solo conocen la importancia de la orientación. La puerta es donde entra y sale el chi, por eso es aconsejable tener la medida de la puerta según el metro chino - Lu Ban Chi-. Algunas medidas pueden tener efectos negativos como enfermedades, separaciones de familia, perdida económicas, etc. En cambio, una buena medida puede favorecernos en familia, salud, fortuna, etc. Otros factores importantes con respecto a la puerta de entrada son los que hay justo enfrente de la puerta como calles, esquinas, paredes, edificios altos, etc.

c.-¿Es importante la colocación de la mesa de estudio? Sí, porque eso afecta el rendimiento y la concentración de la persona que estudia o trabaja allí. Tiene que tener protección en la espalda, evitar paredes justo enfrente y justo a mano derecha cuando se siente allí, evitar la puerta enfrente, etc.

d.-¿Me puedes explicar algo sobre el calendario lunar, qué diferencia hay con el solar? Mientras los egipcios utilizaban calendario solar, los chinos utilizaban el calendario lunar. En realidad, es incluso más intuitivo que el solar, porque cuando es luna llena es día 15 de cada mes, y cuando es luna nueva (no se ve luna en el cielo) es día 1 de cada mes. El año nuevo chino es 1 de enero del calendario lunar. El calendario no solo indica fechas, sino está lleno de detalles como qué día es bueno para hacer obras, qué día es malo para estrenar una casa, o incluso qué día es recomendado para acontecimientos importantes como abrir una nueva oficina o casarse. El calendario lunar no solo nos sirve para el Feng Shui, sino es un libro de consulta para los chinos en su vida cotidiana.

e.-¿Y el metro chino Lu Ban Chi? ¿Cómo funciona? ¿Para qué sirve? Es un metro con indicaciones para cada medida. Hay dos indicaciones en él.
Hay dos indicaciones en él. Una, llamada "Wen Kong Chi", es para "Yang Zhai" cuyo significado en chino es "vivienda para los vivos". Otra, llamada "Din Lan Chi", es para "Ying Zhai" que significa tumbas de nuestros antepasados. Te dice qué medida es buena para la riqueza, qué medida atrae la enfermedad, etc. En realidad, existían al principio fórmulas matemáticas para calcular las medidas, pero el invento de metro con todas las indicaciones nos ahorra mucho ese paso. Se pueden encontrar las siguientes medidas en el metro chino: -Chai en chino significa Fortuna -Bin en chino significa enfermedad -Li en chino significa separarse de la familia o de seres queridos -Yi en chino significa buena relación o ayuda, pero este solo es uso EXCLUSIVAMENTE PARA TEMPLOS.
-Kwan en chino significa cargo público, pero este solo es uso EXCLUSIVAMENTE PARA CONSTRUCCIÓN DE EDIFICIOS GUBERNAMENTALES.
-Jie en chino significa accidente o mala suerte.
-Hai en chino significa perjudicado, problemas, ofensas, etc.
-Ben en chino significa dinero, o fortuna.
Para una casa normal solo nos sirve "CHAI" y "PUN" Tiene que ser medida real (paso libre) - el HUECO de la pared donde pasa el aire, no vale la medida del marco de la puerta.

Artículos
ARTÍCULO 1

Entender el Feng Shui Por Li Ching Wang
ARTÍCULO 2
Conclusión de un experto nativo que da clases magistrales de Feng Shui en España.
Por Maestro Wen Ming Wang

ARTÍCULO 3
Tu negocio y el Feng Shui.
Por Maestro Wen Ming Wang

ARTÍCULO 4
Es posible que ignores la importancia de una mesa de estudio para tus hijos.
Por Maestro Wen Ming Wang


Artículo 1.
Entender el Feng Shui

Mi padre ha estudiado el "I Ching" y es un experto en Feng Shui. El "I Ching", que fue el origen de las matemáticas, la astronomía, la medicina, e incluso el Kong Fu en la antigua China, es un libro de autor desconocido de hace miles de años.
Está escrito en chino antiguo y poca gente sabe descifrarlo. No todos los orientales que saben leer chino entienden este libro e incluso muchos no conocen los ocho nombres del "Pa-Kua".
El "I Ching" tiene muchas aplicaciones y una de ellas es el Feng Shui, cuyo significado en chino es "viento y agua". La teoría del Feng Shui se basa en la influencia que el campo magnético ejerce sobre las personas o las cosas y es muy complicada ya que no sólo implica la relación de espacio entre objetos, sino también el cálculo de puntos cardinales, fechas, etcétera. Para aplicar el Feng Shui, el experto necesita, además de sus conocimientos, unos instrumentos que no se encuentran a la venta en España.
Los más comunes son una brújula llamada "Luo-Pan", un metro especial y un calendario chino (lunar). Los tres contienen todas las indicaciones, en chino, por 82 supuesto. El Feng Shui es un estudio muy complejo y difícil, aunque se sepa hablar y escribir chino perfectamente. Por ello, me asombra la cantidad de anuncios de "expertos" en Feng Shui que se encuentran en España. Si para un chino es muy problemático un conocimiento básico del "I Ching" y del Feng Shui, será miles de veces más difícil para los que no entienden este idioma.
Ninguno de los libros que he encontrado sobre Feng Shui y el "I Ching" están traducidos directamente del chino y todos ellos contienen un elevado número de errores y contradicciones. Ahora el Feng Shui está de moda en España, pero lo que realmente me preocupa es que la gente pague caro por incorrectos consejos de correctos timadores.
Publicado en el periódico "La Vanguardia" 02/03/2002

Articulo 2.
Conclusión de un experto nativo que da clases magistrales de
Feng Shui en España


Noel Kennedy Peirson es profesora de Francés de un instituto de Marbella. A ella le interesa mucho el Feng Shui, ha leído muchos libros sobre este tema y ha estudiado con un profesor de nacionalidad Argentina. En el Noviembre del año 2000 fue a comer a un restaurante vegetariano de Málaga, y le sorprendió ver la gran cola que había que hacer para comer allí después de que este negocio se trasladase a otro local. El local antiguo del restaurante estaba a unos 30 metros del nuevo, pero en una zona mejor, en una calle concurrida, muy cerca del Corte Inglés. No obstante, el negocio no iba bien, solo había unos pocos clientes a la hora punta habitual de cualquier restaurante. Sin embargo, el nuevo local está en un callejón, las instalaciones no tienen nada de especial, pero se siente un ambiente muy distinto.
Después de preguntar al dueño del restaurante, Felipe Wang, Noel supo toda la historia. El restaurante antiguo era un local de alquiler en el cual éste había invertido mucho dinero, pero el dueño de dicho local necesitó efectivo por lo que tuvo que poner a la venta tanto el local como una tienda contigua que también le pertenecía.
Así que para compensar a Felipe le ofreció regalarle un almacén a pocos metros del lugar. Felipe, para asegurarse de este “intercambio”, buscó consejo en un amigo suyo, experto en auténtico Feng Shui tradicional, para que éste diseñara el nuevo local.
Curiosamente, la apertura del restaurante fue un éxito total, aunque estuviese en un callejón escondido, en un local más pequeño y en una zona menos concurrida. Noel, sorprendida por la eficacia del Feng Shui, se puso en contacto conmigo a través de mi amigo, dueño del nuevo restaurante. Mi maestro, Huen Yuan Shan Shi, fundador de la universidad de I Ching, me dijo que podría divulgar el verdadero Feng Shui “San Yuan Feng Shui” a las personas interesadas en esta ciencia para ayudarles. Por tanto, Noel se convirtió en mi primera alumna.
El primer mes, ella me preguntó muchas cosas, pero mis respuestas no coincidían con lo que decían los libros que ella había leído, y por tanto, dudaba de mis conocimientos. Sin embargo, después de hacer un estudio de Feng Shui en su propia casa y en las de sus amigos, mis diagnósticos exactos demostraron la certeza y la eficacia del auténtico Feng Shui, y ella se dio cuenta de que la mayoría de los libros no tienen nada que ver con el Feng Shui tradicional chino. Decidió dejar de leerlos y estudiar conmigo el Feng Shui y con mi mujer el chino para entender mejor las enseñanzas.
El dueño del restaurante arriba mencionado ofreció generosamente su local para mis clases de Feng Shui como agradecimiento a mi ayuda, y como forma de ayudar a la gente. Los contenidos de mis clases son Teoría del Feng Shui, elección del terreno, los cimientos de una construcción, salón, cocina, fogones, dormitorios, camas, mesas, lo que rodea en la vivienda y que nos afecta negativa o positivamente, etc. En principio, el curso estaba previsto terminar en 4 meses, 2 horas a la semana, pero a petición de los alumnos, llegó a prolongarse hasta 6. Todavía faltaban por explicar temas sobre empresas, locales, fábricas etc. No obstante, el 70-75% del Feng Shui básico ya estaba explicado, el resto como Xueng Kong Ai Xing pertenece al Feng Shui avanzado, y no es tan fácil para los estudiantes que empiezan, menos aun para los que no saben chino. Además, el curso no solo consiste en clases teóricas en el aula, sino también en numerosas prácticas en las viviendas de los alumnos, en locales, lugares de trabajos, etc. El Feng Shui que me ha enseñado mi maestro es un Feng Shui que soporta el paso del tiempo, hecho que se puede comprobar fácilmente. Solo con estar personalmente en el lugar donde quieren que haga un estudio, sin ninguna información añadida, ya sé en qué estado de salud se encuentran las personas que viven allí, su situación económica, y dónde están los problemas.
Exceptuando un par de alumnos, las viviendas de la mayoría de ellos no están de acuerdo con el Feng Shui, esto supone perdidas de dinero, discusiones familiares, problemas financieros, enfermedades, separaciones o divorcios, etc. Todo lo que he diagnosticado es exacto y pueden o no creer en la sabiduría y el conocimiento milenario de china. Lo más sorprendente es que ni la casa ni el negocio de una alumna la cual tiene una academia de Feng Shui están de acuerdo con éste. Sabiendo que se trataba de una persona que se gana la vida con el Feng Shui, no dudé en decirle la verdad - “seguramente tienes problemas de perdidas económicas graves, problemas en tu relación familiar como peleas o discusiones, y también problemas de salud”.
Ante un diagnostico tan exacto, ella no pudo negarlo y confesó que “la academia iba bien, pero siempre tenía más gastos que ingresos, la relación con su marido iba tan mal que ya estaban separados, y sus problemas de salud no se mejoraban ni con Tai Chi...” Es una “experta” en Feng Shui que se gana la vida con clases y consultas y que no sabe nada sobre este tema y lo peor de todo es que no solo se perjudica a si misma si no que mucha gente que desconoce el autentico Feng Shui cree todo lo que ella dice con la consiguiente cadena de penosos acontecimientos que esto origina, entre ellos el hecho de que estas personas tomen el falso Feng Shui por autentico.
Durante el curso, mis alumnos no paraban de exponer teorías absurdas extraídas de libros o apuntes de Feng Shui cuyos contenidos no tienen nada que ver ni con esta ciencia milenaria china, la verdad es que ni con la ciencia, ni con china. Casi todos ellos omiten la base del Feng Shui, el Pa Kua del cielo anterior, además interpretan el Pa Kua del cielo posterior como si fuera el Pa Kua del cielo anterior.
Estos errores no solo crean más desconocimiento en el Feng Shui, sino que confunden y perjudican a la gente. Mi maestro siempre dice que un mal medico solo perjudica a una persona, pero un mal consejo de Feng Shui perjudica a una familia entera.
Es absurdo que una persona que tenga una brújula china - Luo Pan - y un metro chino - Lu Ban Chi -, pero no sepa ni el idioma, ni cómo utilizarlos correctamente, se auto proclame “Experto en Feng Shui”. Es igualmente absurdo que una academia cobre mucho dinero por un curso de Feng Shui con unos apuntes copiados de libros incorrectos, rellenándolos con cosas que nada tienen que ver con el Feng Shui. Es más absurdo aun que una persona que no tiene ni idea sobre el autentico Feng Shui y que ni siquiera su casa está de acuerdo con éste, cobre una elevada cantidad de dinero por falsos consejos que no tienen nada que ver con el Feng Shui, consejos que sin duda alguna afectaran perjudicialmente a personas que solo buscan soluciones no más problemas causados por ávidos saca cuartos. No obstante esto es y será constante. El dinero no solo llama al dinero, también a los timadores.

Artículo 3.
Tu negocio y el Feng Shui

Para un negocio, sea una fábrica o una tienda cara al público, son importantes la estrategia, calidad y el servicio. Sin embargo, si las instalaciones de una fábrica o una tienda no están de acuerdo con el Feng Shui, habrá dificultades a la hora de competir con las empresas del sector, problemas con los clientes morosos, más gastos que ingresos a pesar de la buena marcha de negocio, problemas en la producción como la calidad o la puntualidad de entregar mercancías, conflictos con los empleados, etc. Aunque los administradores hagan todo lo posible, siempre el resultado no será proporcional a su esfuerzo, incluso el beneficio esperado podría llegara ser negativo.
Hace 6 años en Navidad, cuando fui al taller de Toyota de Málaga, en una conversación rutinaria aconsejé al dueño de éste, José, girar su mesa 90 grados.
Aunque él dijo que lo haría enseguida, pensé que solo era una contestación de cortesía a un cliente. Un mes después, antes del año nuevo chino, llevé mi coche a revisión al mismo taller. Para mi sorpresa, el dueño se acercó con una cara de alegría y agradeció profundamente mi consejo. Me dijo que el negocio de su taller llevaba 4 meses sin rendimiento y estaba a punto de quebrar. Él no había escuchado nada sobre el Feng Shui, tampoco sabía que yo era un experto, pero aceptó mi consejo porque estaba desesperado. No obstante, milagrosamente, tres días después, vino un amigo a devolverle una suma importante de dinero que él le había prestado hace tiempo y de la cual se había olvidado por completo. Una semana después, el negocio se recuperó y ahora su taller siempre está lleno de clientes. Desde entonces, siempre me hace un 50% de descuento cada vez que llevo mi coche.
El empresario indio Sr. Shiu D. Bhojwani y su cuñado tenían un negocio de importación, pero llevaban años con resultados negativos. Como un oriental, sabía de la existencia del Feng Shui y se puso en contacto conmigo a través de un amigo común. En mi visita a su almacén, descubrí las causas: las medidas de la puerta de entrada eran la causa de las “perdidas de dinero” según indicaba el metro chino Lu Ban Chi, el aire acondicionado, las maquinarias, motores, estaban en el lado tigre, 85 además, 4 personas trabajaban apretadamente en un despacho pequeño. Como le iba a vencer el contrato de alquiler, le aconsejé buscar otro almacén en mejores condiciones respecto al Feng Shui. Durante los 6 meses siguientes, me pidió ver dos almacenes para alquilar. Al final le elegí uno que se podría arreglar para que estuviera más de acuerdo con el Feng Shui. Después de su traslado, el negocio mejoró bastante, y por tanto, el Sr. Shiu D. Bhojwani confiaba más en mí. No obstante, seguimos buscando el almacén perfecto. Afortunadamente lo encontramos en Octubre de 2000.
Me pidió diseñar todas las instalaciones, incluso las medidas de la mesa de su despacho. Aunque la obra se retrasó hasta Febrero de 2002, él prefirió que yo hiciese otra visita, una comprobación, antes de la apertura,. Aquella vez mi alumna Noel también fue conmigo. El día 23 de Noviembre del mismo año, o sea, 9 meses después, el Sr. Shiu D. Bhojwani me llamó para agradecerme los servicios y me dijo que el negocio iba tan bien que ya tenía dinero para comprar una casa. Junto con su señora, me llevó a la urbanización situada frente a un hotel de 5 estrellas, el hotel Torrequebrada, para ver un chalet de lujo. Era una casa de 2500 metros cuadrados situada encima de una colina con unas vistas impresionantes. Nada más bajar del coche, le dije que no lo comprara. Según el Feng Shui, el terreno y la puerta de entrada son lo mas importante “primero viene el fracaso, luego serás eliminado” (Sien Bai Hou Giue). Además la puerta daba a una cuesta muy pendiente y directamente hacia abajo, causaría grandes perdidas de dinero con toda rapidez. Según el Sr. Shiu D. Bhojwani, el propietario del chalet necesitaba urgentemente dinero en efectivo y por tanto se lo vendría por 134,000,000 pesetas (805350 Euros, más o menos 805350 $), que era lo que valía solo el terreno. “Un chalet de lujo de 400 metros cuadrados con una vista preciosa en un terreno de 2500 metros cuadrados por un precio de “regalo”, es una oportunidad única” me dijeron. Si acabáis comprando este chalet, contesté, tendréis que venderlo por casi un tercio de lo que os costará. Después de preguntar, los Bhojwani me confirmaron que el negocio del propietario de ese chalet empeoró mucho después de que éste viviera allí, por tanto, tuvo que acabar vendiéndolo. Ahora los Sres. Bhojwani están buscando terreno para que yo les diseñe un chalet parecido pero en un lugar mejor. Tienen suerte, son inteligentes y saben escuchar consejos, por tanto reciben la ayuda de San Yuan Feng Shui.
Iván estudia medicina en la Universidad de Málaga. Hace mucho tiempo practicó Aikido conmigo durante 3 años, pero lo dejó por sus estudios. El verano pasado se enteró de mi curso de Feng Shui y le interesó mucho. No solo se matriculó en el curso, sino también me pidió hacer un estudio de Feng Shui, en su casa y en el negocio de su padre. Su padre, junto con sus tíos, tenía una tienda de ropa en el centro de la cuidad cuyo negocio había caído en los últimos años. La razón de esto radicaba en que la puerta estaba en el lado del tigre, en completo desacuerdo con el Pa Kua del cielo anterior. Según el Pa Kua del cielo posterior, su suerte no mejorará hasta el año 2004. Además, las medidas de la puerta tampoco estaban de acuerdo con el Feng Shui. Me dijo Ivan que su padre no tenía dinero para hacer obras, por tanto, le indiqué la mejor ubicación de la caja registradora para “recoger el Wan Chi (la buena energía)” y también le aconsejé poner una pecera. Después de un par de meses, Ivan vino a clase de Feng Shui con los productos artesanales de su pueblo para agradecerme la mejora del negocio de su padre, además después de que cambiara de sitio su mesa de estudio, aprobó exámenes de las 4 asignaturas a las que se presentó.
El chico no podía creer lo que era capaz de obrar la sabiduría e inteligencia milenaria china.
En Septiembre de 2001 me fui a Madrid 3 días para hacer un estudio de Feng Shui a 20 familias. Una de ellas tiene dos almacenes en el polígono industrial fuera de Madrid. Dijo que últimamente no le iban bien las cosas, le robaron varios camiones de mercancías, dos contenedores de importación estaban retenidos en la aduana sin saber él porque, etc. Dijo que hace unos diez o veinte años los beneficios mensuales le permitían comprar una casa cada mes, pero ahora, cada mes, lo único que tiene son problemas. Según el Feng Shui, la ubicación de su mesa del despacho no era la adecuada, el almacén frigorífico en el lado tigre le traía problemas con los empleados, con sus competidores, etc.
Si haces todo lo posible para mejorar tu negocio pero el rendimiento no es proporcional a tu esfuerzo, quizás tendrás que considerar los factores del Feng Shui.
Muy posiblemente mejoraran tu economía y tu vida.

Artículo 4.
Es posible que ignores la importancia de una mesa de estudio para tus hijos


Que los hijos tengan un futuro prospero es deseo de todos los padres del mundo, por tanto, sus estudios son un tema que a todo el mundo interesa. No obstante, a lo mejor el fracaso escolar tiene algo que ver con un factor que la gente ignora - la mesa de estudio -.
Es costumbre habitual que la gente ubique la mesa de estudio pegada a una pared y que cuando los niños se sienten allí, estén de cara directamente a dicha pared.
Si no hablamos de un niño con un alto coeficiente intelectual, será difícil esperar un buen resultado. Tener la pared justo enfrente y sin ninguna protección por la espalda está en contra de las reglas naturales del Feng Shui, y por tanto, disminuye el rendimiento en el estudio. El fracaso escolar ocasionado por la mala colocación de la mesa de estudio es responsabilidad de los padres, no de los hijos.

La colocación adecuada de la mesa de estudio según el Feng Shui Iván es estudiante de medicina de la Universidad de Málaga. Es inteligente y activo, pero nunca brillaba por sus notas. En el mes de agosto del pasado año, me fui a visitar la tienda de su padre y pasé por su casa. Nada más entrar supe la causa de su problema con los estudios. Su mesa de estudio no solo estaba enfrente de una pared sin ninguna protección por la espalda y justo enfrente de la puerta de su habitación, sino que también tenía una pared justo al lado derecho de la mesa. Por tanto, no podría concentrarse mientras estaba estudiando, ni memorizar lo que ya tenía estudiado, por no mencionar el hecho de que habitualmente frecuentaba a unos “amigos” que nunca se preocupaban por sus estudios en absoluto, buenas compañías.
Cambié de sitio su mesa de estudio en el acto y le aseguré que iba a mejorar mucho en sus notas. Sin ninguna sorpresa por mí parte, en sus exámenes de septiembre, un mes después de mi visita a su casa, aprobó las 4 asignaturas a las que se presentó. Dos meses más tarde, su nombre figuró en la lista de los únicos 20 aprobados de las dos asignaturas más difíciles de la facultad. El resultado del Feng Shui fue tan sorprendente que ni él podía creerlo. Actualmente estudia las 10 asignaturas que le restan para terminar la carrera y tiene planes de aprobarlas todas en un año.
Un alumno mío de Feng Shui estudia arquitectura en una Universidad privada.
Después de que yo le cambiara de sitio su mesa, tuvo también una mejora notable en sus estudios. Cuando su profesor se enteró de esto, le pidió que le enseñara lo que ha aprendido de mí.
Mi hija vino a España con 18 años, sin ningún conocimiento de español, pero en pocos años terminó sus estudios en la facultad de económicas. Mi hijo vino a España con 16 años, como su hermana empezó desde cero y ahora estudia en la facultad de telecomunicaciones con buenas notas.
Para saber si el Feng Shui funciona de verdad, hay que poner la teoría en práctica en nuestra vida cotidiana. No hace falta discutir o promover un remedio o una escuela nueva a diario para saber cuál es autentico y cuál es falso, porque el autentico destacará por sus resultados no por la charlatanería de quienes se proclaman expertos en él.

martes, febrero 24, 2009

EL ÁNGELUS -- MAUPASSANT

EL ÁNGELUS -- MAUPASSANT
EL ÁNGELUS
I

En el reloj de péndulo sonaron las seis y la condesa de Brémontal, apartando los
ojos del libro que leía, los levantó hacia la bonita esfera estilo Luís XVI colgada en la
pared; luego, con lenta mirada, recorrió su gran salón, sombrío a pesar de las lámparas,
dos sobre la mesa, donde se amontonaban muchos libros, y dos sobre la chimenea. Un
fuego de leños, crepitando en el hogar, un fuego de campo, un fuego de castillo,
arrojaba también su luz a resplandores intermitentes sobre las paredes, iluminando unas
tapicerías decoradas con personajes, cuadros dorados, retratos de familia y las altas
cortinas, de un rojo intenso, que velaban y cubrían las ventanas. A pesar de todas estas
luces, la amplia pieza era triste, un poco fría, invadida por el invierno. Se podía sentir
afuera el severo rigor del aire y el silbido del viento, helado por la alfombra de nieve
extendida sobre la tierra, que hacía crujir los árboles del parque. La condesa se levantó;
tras unos breves pasos, lentamente, un poco arrastrados de joven mujer embarazada,
yendo a sentarse delante del hogar y dirigiendo sus pies hacia la llama. Los leños al rojo
le arrojaron a la cara la emanación de su intenso calor, una especie de caricia ardiente e
incluso un poco brutal, mientras ella sentía al mismo tiempo su espalda, sus hombros y
su nuca estremecerse todavía bajo el escalofrío de la atmósfera de muerte, de la que ese
terrible invierno envolvía Francia. Esa sensación de frío se deslizaba en ella por todas
partes, introduciéndose tanto en su alma como en su cuerpo, y a esa angustia física, se
añadía la de la inmensa catástrofe abatida sobre la patria. Torturada por sus nervios, sus
preocupaciones, sus atroces presentimientos, la Sra. de Brémontal se levantó de nuevo.
¿Dónde estaría a esta hora él, su marido, del qué no había recibido ninguna noticia
desde hacía cinco meses? ¿Prisionero de los prusianos o muerto? ¿Torturado en una
fortaleza enemiga o enterrado en un agujero en un campo de batalla, con tantos otros
cadáveres cuya carne descompuesta se mezclaba con la de los vecinos y todas las
osamentas confundidas. ¡Oh! ¡qué horror! ¡qué horror!
Caminaba ahora a largas zancadas por el gran salón silenciosos, sobre esas
mullidas alfombras que mitigaban el leve ruido de sus pasos. Nunca había sentido pesar
sobre ella un desamparo tan espantoso. ¿Qué iba a suceder ahora? ¡Oh! el horroroso
invierno, invierno del fin del mundo que destruía un país entero, matando a los hijos
mayores de las pobres madres, esperanza de sus corazones y su último sostén, y a los
padres de los niños sin recursos, y a los maridos de las jóvenes mujeres. Ella los veía
agonizantes y mutilados por el fusil, el sable, el cañón, la pata herrada de los caballos
que les había pasado por encima, y sepultados en noches semejantes, bajo ese sudario de
nieve manchada de sangre.
Sintió que iba a llorar, que iba a gritar, abrumada por el miedo a la incertidumbre
del día siguiente, y volvió a mirar la hora de nuevo. No, no esperaría sola el momento
en el qué su padre, el cura del pueblo y el médico llegasen, pues ellos debían cenar con
ella. ¿Pero podrían salir de sus casas y llegar al castillo? Sobre todo le preocupaba su
padre. Él debía seguir en su cupé la orilla del Sena, durante varios kilómetros. El
cochero era viejo y seguro, conociendo el camino como la conocía su caballo, pero esta
noche parecía predestinada a las desgracias. Los otros dos invitados, habituales casi
todas las noches, tenían que pasar el río en barco, lo cual era peor aun. La helada nunca
detenía la corriente en ese sitio donde la ola del mar, que a nada se resiste, subía a cada
marea, pero enormes témpanos a la deriva en los remolinos descendían desde la alta
Francia y podían hacer zozobrar la barca.
La condesa volvió hacia la chimenea, tomó el cordón de la campanilla y dio un
tirón.
Un viejo criado apareció. Ella le dijo:
– ¿No duerme todavía el pequeño?
– No lo creo, señora condesa.
– Di a Annette que me lo traiga, tengo ganas de besarlo.
– Sí, señora condesa.
Cuando el criado salía, ella lo llamó:
– ¡Pierre!
– ¿Señora condesa?
– ¿No será peligroso que el Sr. Boutemart venga bordeando el río en coche, con
un tiempo como este?
El viejo normando respondió:
– Ninguno, señora condesa. El cochero Philippe y su caballo Barbe son muy
tranquilos ambos y conocen sobradamente el camino.
Tranquilizada por la suerte de su padre, preguntó todavía:
– Y las personas de La Bouille, el cura y el doctor Paturel, ¿pueden atravesar el río
sin peligro en medio de los témpanos que flotan?
–Sí, sí, señora condesa: el padre Pichard es un bribón que no teme los bancos de
hielo. Y además tiene un sólido barco de invierno en el que hace pasar una vaca o un
caballo a la primera ocasión.
–Bueno, dijo ella. Haga bajar a mi pequeño Henri.
Se volvió a sentar ante su mesa, y abrió un libro.
Se trataba de Las Contemplaciones y cayó, por casualidad, sobre estos versos, al
final de La Fiesta en casa de Thérèse:
Llega la noche; todo se disipa; las llamas se apagan;
En los sombríos bosques las fuentes se lamentan;
El ruiseñor, oculto en su tenebroso nido,
Canta como un poeta y como un enamorado.
Cada uno se dispersa bajo los profundos follajes,
Las locas riendo arrastran a los prudentes;
La amante se va en la sombra con el amante;
Y, turbados como se está en sueños, vagamente,
Sienten por momentos mezclarse en su alma,
En sus discursos secretos, en sus miradas encendidas,
En su corazón, en sus sentidos, en su debilitada razón,
El claro de luna azul que bañaba el horizonte.
El corazón de la condesa se encogió con el pensamiento de que existían esas
noches, y otras como esta. ¿Por qué estos contrastes, esta dulzura encantadora y esta
ferocidad de la naturaleza?
La puerta se abrió. Se levantó y una joven criada, una hermosa normanda de
carnes sonrosadas, hizo entrar, llevándolo de la mano, a un muchachito de cuatro años
cuyos cabellos en bucle y rubios, lo coronaban como una aureola bajo el reflejo de las
lámparas.
– Se quedará conmigo hasta la llegada de esos caballeros, dijo la condesa.
Y cuando la joven hubo salido, ella sentó sobre sus rodillas al niño y le miró a los
ojos. Se sonrieron con esa sonrisa única, inexpresable, que transmite el amor entre la
madre y el hijo, con ese amor que es el único indestructible, que no tiene ni igual ni
rival.
Luego, abriendo sus brazos, ella le tomó la cabeza y lo besó. Lo besó en los
cabellos, en los párpados, en la boca, estremeciéndose, desde la nuca a la yema de los
dedos, con esa alegría deliciosa donde vibran las fibras de las auténticas madres.
Luego lo balanceó mientras él la agarraba por el cuello. Con su voz fina él
preguntó:
– Dime mamá, ¿vendrá pronto papá?
Ella lo estrechó contra sí, como para defenderlo, protegerlo de ese peligro
monstruoso y lejano de una guerra que podría reclamarlo a su vez. Y murmuró
besándolo todavía:
– Sí, querido mío, dentro de poco tiempo. ¡Oh! mi amor, que suerte que seas tan
pequeño! Ellos todavía no pueden tomarte, los miserables.
¿De qué miserables hablaba? No habría sabido decirlo.
Pero he aquí que el niño, cuyo oído era muy fino, distinguió a lo lejos en la noche
un ligero rúido de campanillas.
– ¡El abuelo! dijo
– ¿Dónde ves al abuelo? dijo la madre.
– Es el cascabel de su caballito.
Ella oyó también y, con una inquietud menos en su corazón, extendió las piernas,
como aliviada, descansada de pronto.
Ahora ambos escuchaban los tintineos más nítidos y los golpes de fusta
estrepitosos del cochero sobre la nieve, que anunciaban su llegada.
Un minuto más tarde, la puerta se abrió ante un viejo caballero que había
conservado un aspecto fresco en su bella persona cuidada, sus mejillas claras y sus
patillas blancas que brillaban como la plata.
Era alto, un poco grueso, con aspecto de adinerado. Se le llamaba todavía el guapo
Boutermat. Era el tipo de comerciante, de industrial normando que había amasado una
gran fortuna. Nada apagaba su buen humor, su inalterable sangre fría, su absoluta
confianza en si mismo. Desde la guerra, una sola cosa lo atraía profundamente, era no
ver más que humear en el cielo las cuatro chimeneas de sus dos grandes fábricas con las
que se había enriquecido gracias a los productos químicos. Al principio había creído en
la victoria con esa sólida y jactanciosa confianza de chovinista del que todo burgués
francés estaba hinchado antes de este fatal año de 1870. Ahora, tras esas derrotas
sangrientas, esas debacles, esas retiradas, él murmuraba con la convicción
inquebrantable de un hombre que ha tenido éxito sin cesar en sus proyectos:”¡Bah!, es
una dura prueba, pero Francia siempre se levanta.”
Su hija corrió hacia él con los brazos abiertos, mientras que el pequeño Henri le
tomaba de la mano. Muchos besos fueron intercambiados.
Ella preguntó:
– ¿Nada nuevo?
– Sí. Se dice que los prusianos han entrando en Ruán hoy. El ejército del general
Briant se ha replegado hacia El Havre por la orilla izquierda. Debe estar ahora en Pont
Audemer. Una flota de chalanas y de barcos a vapor lo espera en Honfleur para
transportarlo al Havre.
La condesa se estremeció. ¡Cómo! ¡los prusianos estaban tan cerca, en la región,
en Ruán, a algunas leguas!
Murmuró:
– ¿Pero, no corremos un gran peligro, papá?
Él respondió:
– Es cierto que no estamos completamente seguros. Pero tienen la orden de
respetar siempre al habitante inofensivo y las casas que no han sido abandonadas. Sin
esta regla, siempre observada por ellos, vendría a instalarme aquí. Pero un anciano
como yo no te serviría gran cosa y puedo salvar mis fábricas. Que me encuentren o no
cerca de ti, como no hay que resistir ni hacerse el héroe, hay más riesgos en dejar
Dieppedalle que venir aquí.
Ella murmuró, asustada:
– Pero yo, completamente sola en este castillo, perdería la cabeza en medio de
esos salvajes.
Comprendiendo realmente que era imposible dejar a su hija sola bajo esta terrible
e inminente amenaza, pues todavía no lo había pensado, y esta idea le golpeaba con
fuerza por primera vez, respondió:
– Tienes razón. Esta noche no hay peligro, pues no van a aventurarse en la noche
de su llegada en una región desconocida. Regresaré a Dieppedalle a tomar todas mis
disposiciones, mañana, vendré a dormir aquí y me quedaré hasta el final de la
ocupación. Ella lo abrazó, sabiendo por su fina intuición de mujer, que lo conocía tan
bien, qué inmenso sacrificio hacía abandonando sus fábricas, y dijo:
– Gracias, papá.
La criadita Annette entró a buscar el niño, y la mirada del Sr. Boutemart sobre
ella, más discreta, casi imperceptible, como la sagacidd normanda demandaba, hicieron
enrojecer un poco las pálidas mejillas de la condesa, pues comenzaba a sospechar la
atención de su padre por la sirvienta, y el consentimiento de ésta.
Desde la muerte de su esposa, acaecida hacía justo nueve años, el Sr. Boutemart,
que no abandonaba jamás Dieppedalle y sus empresas químicas, había tenido en la
comarca algunas relaciones, descubiertas por casualidad, revelando en él gustos fáciles,
casi vulgares, y con los que la Sra. de Brémontal sufría mucho, en su orgullo de hija y
en esa pequeña vanidad nobiliaria, muy leve, introducida en ella cuando se convirtió en
condesa y aristócrata de la región.
El pequeño Henri besó a su madre y a su abuelo, luego se fue enviando todavía
unos besos con su manita.
Como salía, la campana de la entrada de la puerta sonó, anunciando la llegada de
los dos últimos invitados. Aparecieron. El abad Marvaux entró en primer lugar, alto,
delgado, muy recto, con un rostro surcado por profundas arrugas sobre la frente y las
mejillas. Se veía, se adivinaba que ese hombre había sufrido mucho, que debía estar
también corroído por un alma de pensador triste, una de esas almas que provocan
temprano en los rostros máscaras de fatiga.
De origen noble, pues se llamaba Sr. de Marvaux, era un poco primo, muy lejano,
de los Brémontal. Había comenzado su vida en la carrera militar, tanto para ocupar su
ociosidad como para responder a una necesidad violenta de acción, de lucha y de vago
heroísmo, que sentía en él. Instruido, alimentado de filosofía, pronto experimentó una
gran decepción en la existencia ociosa de los acuartelamientos, y con placer partió, en
1859, para la campaña de Italia. Participó con valor en varias batallas, pero por un
insólito giro de espíritu, por una de esas extrañas anomalías que provocan en los seres
los instintos más opuestos y los más contradictorios, a la vista de esas masacres, de esos
tropeles de hombres destrozados por las metrallas, le produjeron de inmediato un asco y
un horror hacia la guerra. Sin embargo fue destacado, condecorado, y obtuvo el rango
de capitán, pero una vez finalizada la campaña, presentó su dimisión.
Tras algunos años de vida libre, ocupado por estudios y lecturas, y algunos textos
publicados, pues amaba las cuestiones del pensamiento, conoció a una joven viuda que
le gustó y la hizo su esposa. Tuvo una hija, luego la madre y la niña murieron en la
misma semana de fiebre tifoidea.
¿Qué pasó por él? ¿Qué extraño misticismo se despertó en su espíritu despues de
ese lúgubre acontecimiento? Ingresó en las órdenes y se hizo sacerdote; pero a partir del
día que se vistió con sotana negra, jamás volvió a llevar su cinta roja ganada en el
campo de batalla, y la llamaba su mancha de sangre.
Habría podido tener, en esta nueva carrera, un buen futuro sacerdotal; prefirió
permanecer como cura rural en su región de origen. Quizás también la independencia de
su carácter, la audacia de su palabra, dieron que sospechar al obispo. En varias
ocasiones se había enfrentado al obispo en discusiones teológicas y dogmáticas, y,
como era muy erudito y elocuente, triunfó en esas luchas.
Sin ambición, de vuelta de todo, se decidió o se resignó a vivir en esa hermosa
comarca a la qué adoraba, y, como poseía una cierta fortuna, hizo mucho bien. Se le
quería y respetaba. Se convirtió en un sacerdote generoso, socorriendo a todos, único en
la comarca, a quién la veneración popular protegió y defendió contra la malevolencia
creciente y las suspicacias de sus superiores. El doctor Paturel, que le seguía, era un
hombrecillo barrigón, que habría estado completamente calvo si no hubiese conservado
sobre las sienes, al borde del cráneo, dos bandas de cabellos blancos rizados semejantes
a dos borlas de polvos de arroz.
En el momento que entraron, se anunció que la cena estaba servida, y la condesa
de Brémontal, tomando el brazo del médico, se dirigió al comedor.
Una vez sentado ante su plato de potaje, el sacerdote preguntó:
–¿Saben ustedes que están en Ruán?
Unos “sí” murmurados le respondieron. Luego el Sr. Boutemart interrogó:
– ¿Tiene usted detalles recientes?
– Algunos. Los tres cuerpos del ejército invasor se han presentado, justo en el
mismo momento, en las tres puertas de la ciudad, y las vanguardias se han encontrado
en el Hotel de Ville, casi en el mismo minuto. El médico añadió:
– Ayer yo estaba en Bourg-Achard cuando vi pasar al ejército francés en retirada.
Y discutieron sobre un montón de detalles, a media voz, como si hubiesen sentido
de algún modo a su alrededor la temible presencia de los vencedores.
– Hoy, dijo el sacerdote, he aquí la primera vez, desde que dejé el ejército, que
lamento no ser ya soldado.
La joven mujer preguntó, sacudida de angustia:
–¿Cree usted que vendrán por aquí?
El abad Marvaux afirmó, luego dijo:
–¿Sigue usted aún sin noticias de su marido, señora condesa?
Ella murmuró, desesperada:
Si, señor cura.
Pero Boutemart, siempre convencido de que los acontecimientos que le afectaban
acabarían por dar un giro favorable, añadió:
– ¡Bah!, está prisionero. Volverá después de la guerra.
La condesa balbucía:
–Prisionero... o muerto.
Su padre, a quién irritaban las ideas tristes, tuvo un estremecimiento de
impaciencia.
–¿Por qué te imaginas semejantes cosas? Vives a la espera de la desgracia como si
no hubiese más que eso sobre la tierra.
El abad Marvaux murmuró:
– No hay mucho más, sin embargo, señor, cuando se mira bien de cerca. Piense en
Francia en este momento.
Boutemart no consentía.
– No, no: míreme, yo nunca he sido desgraciado.
Su hija le dijo tristemente:
–Es que tú no has deseado y buscado más que la fortuna. La has tenido.
Él se echó a reír.
–¡Por Dios! Uno tiene todo con la fortuna. Lo demás son bagatelas. Pero, en el
caso que nos ocupa, es indudable que las listas de muertos han sido casi todas
establecidas y han sido ya comunicadas las familias. En cuanto a los prisioneros, no se
puede saber.
Ella gimió:
– También hay desaparecidos.
Y Bouternart, al respecto, replicó:
Esos son los resucitados de mañana.
El médico tomó parte en la conversación.
– Yo tengo bastante suerte, dijo, se donde se encuentra mi hijo. Está en el ejército
de Faidherbe, e intercambiamos cartas. Luego he tenido aún la fortuna de que fuese
titulado doctor antes de la guerra, y los médicos no tienen gran cosa que temer en el
ejército. Pero todo lo que digo no impide a mi esposa estar en un estado de pavor, de
tanto que ama a su querido Jules.
Elogió a su hijo, cuyos estudios de medicina en París habían sido tan brillantes
que sus profesores, después de haber pasado el doctorado, lo habían alentado
unánimemente a continuar hasta la agregación. ¡Ah! he aquí a uno que no se pudriría en
provincias. Sería un gran médico, un gran médico de la capital.
Y la conversación derivó sobre temas diversos, paralizada por esta idea de la
invasión que planeaba.
Después de que los hombres hubieran tomado su café y fumado sus cigarrros,
volvieron al salón, cerca de la condesa, que calentaba sus pies al fuego. Sin embargo
tenía frío, frío por todas partes, en el corazón y en el cuerpo.
El Sr. Boutemart habló el primero de irse. Sus fábricas le preocupaban y solicitó
su coche a las nueve y media con el pretexto que con ese tiempo no convenía regresar
demasiado tarde. Los otros dos lo imitaron, calzándose una especie de botas para
alcanzar, a través de la nieve, el trasbordador del Sena, y la condesa quedó sola.
Ojeó algunos libros sin tomar interés en ellos, comprendiendo apenas lo que leía.
Eligió entre sus poetas favoritos los versos a los cuales volvía con más frecuencia. Le
parecieron banales, inútiles, descoloridos; y se volvió a sentar ante el fuego. ¿Se iría a
acotar? No, no todavía, pues no dormiría; y ella conocía esos interminables insomnios
que miden, haciéndolos dolorosos como una agonía nocturna del alma y del cuerpo, los
regulares tintineos del timbre del péndulo.
Entonces pensó. Unos recuerdos volvían, de ella y de antaño, esos recuerdos
íntimos, evocados en las horas lúgubres, confidencias sobre sí misma, que uno no se
hace más que a sí.
Recordaba su infancia en esa misma región, en la casa de los padres en
Dieppedalle, construida ante las fábricas, a su madre, su buena madre, su madre querida,
a la que había visto morir. Y lloraba con los ojos bajo sus manos.
Su padre, pequeño comerciante al principio, heredero de un gran terreno a orillos
del Sena, y de una fábrica de ácidos y de vinagres artificiales, había acabado por ganar
una gran fortuna con los productos químicos. Se había casado con la hija de un oficial
del Primer Imperio, joven bonita, independiente y poética, como se era en esa época. Un
poco melancólica, también, después de esta unión que no contentaba en absoluto su
sueño de juventud, se consoló en un amor de lo que se llamaba entonces “la
Naturaleza”, dando a esta palabra un sentido hoy casi olvidado. Amó ese país soberbio,
plantado de árboles y anegado de agua, esa costa, al pie de la que humeaban las
chimeneas de su marido, pero que llevaba también sobre su cima el admirable bosque
de Roumare yendo desde Ruán hasta Jumièges. Se hizo además con una biblioteca de
novelas, de filósofos, de poetas, y pasó su vida leyendo y pensando. Por la noche, al
crepúsculo, paseándose a lo largo del Sena lleno de islas verdes repletas de grandes
álamos, recitaba a media voz, para ella misma, para ella sola, versos de Chénier y de
Lamartine. Luego se entusiasmó con Victor Hugo y adoraba a Musset. Habiéndose
convertido en madre de una niña, la educó con una ternura ardiente, una ternura
aumentada sentimentalmente por toda la literatura de la que estaba imbuida.
La niña creció, muy parecida a su madre, encantadora e inteligente. Se las
envidiaba en Ruán y se decía de la Sra. Boutemart: “Es una persona de gran valor.”
La chiquilla, a la que educaba con un cuidado apasionado, ayudada por una
institutriz, era ya a los dieciséis años una jovencita que tenía aspecto de mujer, una
morenita con los ojos violetas, del color exacto de las malvas, con ese matiz tan raro.
Y la niña casi adulta, a quién su madre había permitido muchas lecturas ya
desarrollaba del mismo modo su joven alma y su naciente sensibilidad. Abría a veces, a
escondidas, los otros libros, aquellos que no se le permitían, y ella sabía ya por corazón
algunos versos que le parecían dulces como perfumes, sonidos musicales o soplidos de
viento.
Esas personas eran felices completamente o casi completamente, cuando, en un
invierno muy frío, la Sra. Boutemart, tras un paseo demasiado largo por el bosque lleno
de nieve, debió tomar cama, afectada de una fluxión de pecho que se la llevó en una
semana.
Solo con su hija, el padre se pregunto si no haría falta conservarla cercad de él,
pues estaría muy solo, muy abandonado, en ese campo, en medio de sus obreros y de
sus máquinas.
Pero su hermana, viuda sin hijos de un ingeniero de Puentes y Caminos, y rica con
suficiente holgura, consintió en dejar París durante algunos meses para pasarlos cercad
de él y atenuar así las primeras consecuencias del temor y del aislamiento.
Era una mujer de espíritu ponderado tanto como su hermano y de sentido sereno,
que siempre había tomado de los acontecimientos y de las cosas el mayor partido
posible. Tranquila sobre su suerte, habiendo pasado la cuarentena y dotada de una
naturaleza calma, no pedía nada más al destino.
Enseguida se prendó de su sobrina, y cuando Boutemar le habó de dejar a la joven
cerca de él, ella le disuadió con todas sus fuerzas haciéndole ver que Germaine se
volvería a la edad casadera, en una persona muy solicitada. Era necesario ante todo
acabar su instrucción y su educación tan perfectamente como fuese posible. Eso no
podía hacerse más que en París. Sería un muy buen partido y hacía falta que no ignorase
nada de lo que debía saber, como serios conocimientos para comenzar, y luego artes del
encanto, danza, música, y tantas cosas aún que completan la dote de una chica rica. La
matricularía en una gran casa de educación, y la tía se encargaría de ir a verla a menudo,
muy a menudo, de hacerla salir todas las semanas, e incluso de tenerla algunos días con
ella, de vez en cuando.
Esta mujer cuyo marido había cumplido altas funciones en el Ministerio de obras
públicas, conservaba en su viudedad muy buenas relaciones, y estaba muy bien vista. Su
hermano, comprendiendo todas las ventajas de esta combinación, aceptó, y la tía, a
comienzos de primavera, llevó a su sobrina con ella.
La hizo entrar en una de esas elegantes pensiones mundanas donde se educan a los
huérfanos bien nacidos, y donde se cuida a los extranjeros opulentos mientras sus
padres viajan. Ella tuvo un bonito alojamiento, una ama de llaves, y profesores de
primera. Siguió también cursos en la ciudad, cursos para señoritas, donde la mitad de las
jovencitas de París se encuentran y entablan amistad para más adelante, las de la
burguesía y las de la nobleza, las medio ricas, las ricas y las muy ricas.
Su tía la vino a buscar para dar paseos, distraerla, mostrarle la ciudad, los
monumentos, los museos. La cruel melancolía de la que Germaine estaba afectada desde
la muerte de su madre pareció finalmente mitigarse un poco. Sus hermosos ojos malva,
bajo los párpados vueltos a menudo rojos de lágrimas por el recuerdo de su amada
mamá, recuperaron su frescor violeta.
Sin embargo pensaba mucho en su casa de Dieppedalle, y en su padre que había
quedado solo, y echaba de menos el espacio, el campo y la libertad.
Conoció ya esa pequeña nostalgia invencible de los desplazados, lo que sufren
cuando están prisioneros en las ciudades, por su deber o su profesión, casi todos
aquellos cuyos pulmones, ojos y piel han tenido como primer alimento el gran cielo y el
aire puro de los campos y cuyos pequeños pies han corrido al principio por los caminos
de los bosques, los senderos, los prados y la hierba. Del mismo modo que los niños de
Paris exiliados en profesiones o funciones provincianas sufren, toda su vida, como de
una privación física, de la irresistible necesidad de las aceras y de las grandes calles
pobladas de gente.
Cuando llegó el momento de las vacaciones, Germaine partió con alegría para
Normandía; y fue una pena para su corazón, cuando, en el otoño, regresó a París. Pasó
allí tres inviernos, desde los dieciséis a los diecinueve años. El Sr. Boutemart la
recuperó a fin de dulcificar su aislamiento de viudo.
Luego un proyecto de matrimonio se había planteado para su hija. Él sabía su
pronunciado gusto por el campo en el que ella había sido educado, y él mismo
encontraba una gran ventaja, una ventaja de bienestar, de afecto, de sentimiento, de
golosina, de egoísmo satisfecho hasta el fin de su vida, si descubría el medio de fijarla y
conservarla en su proximidad.
Ahora bien, él era de ordinario hábil en descubrir por todas partes a su alrededor,
los medios de los que tenía necesidad.
Conocía desde hacía tiempo por una relaciones del Consejo general, del que eran
miembros ambos, por vecindad y afición a la caza, a uno de sus vecinos, el conde de
Brémontal, propietario del castillo de Bec, en Sahurs, frente a La Bouille, a algunos
kilómetros solamente de Dieppedalle. Era un hombre de veintiocho años, huérfano de
padre y madre, dueño de una muy hermosa fortuna en terrenos, muy buena persona,
excelente jinete y gran cazador. Toda su ambición y placer en la vida consistían en
administrar sus amplias propiedades, en los criaderos y en la cultura. Se le daba muy
bien, animado por este amor al terruño tan fuerte en los corazones normandos. Tenía
espíritu, el espíritu del país, un poco torpe, pero alegre, y un aspecto muy como debe
ser, incluso distinguido, de gentil hombre campesino, capaz de mantener el tipo en
cualquier parte.
Boutemart lo mimó, lo cameló, lo sedujo, se hizo su amigo, su compañero de caza
y de placer. Cenaron a menudo el uno con el otro, y cuando la joven muchacha regresó
definitivamente a casa de su padre, se encontró allí con aquel agradable vecino instalada
casi como en su casa.
A él le pareció muy bien. Le parecía encantadora. Montando los dos a caballo
juntos hicieron largas excursiones por el bosque de Roumare, siempre seguidos de un
criado para respetar todos los prejuicios.
Se organizaron paseos, jornadas de campo, fiestas campestres con todas las
familias de bien de la comarca. Finalmente él se prendó de ella, la cortejó y pronto se
despertó en ella ese deseo de gustar, de seducir, de conquistar, que duerme en el corazón
de las jovencitas. Ella fue amable, luego coqueta, y él la amó muy ardientemente como
hombre simple que era. Hizo su petición de matrimonio tras seis meses de atenciones.
Germaine admitió la petición, y el padre dijo “sí” de todo corazón.
Fue una buena pareja a quién llegó un hijo solamente después de cinco años de
unión.
La condesa se prendó por su hijo con un amor maternal extremo. Fue en ella la
revelación de un poderoso instinto, insospechado hasta ese momento en su carne, y ella
deseó más.
Tenía ganas sobre todo de una niña, para educarla al dictado de su alma, sus
gustos, su ideal de mujer.
Al no realizarse su deseo pronto, se entristeció, se preocupó, y, trastornada por
este inalcanzable sueño, dirigió al Cielo su plegaria de esposa. Una especie de devoción
particular y mística la empujó hacia María, patrona de las madres. No le imploraba
como lo hacen las fanáticas, con palabras y fórmulas, sino que le enviaba desde el fondo
de su corazón una constante y tierna oración.
No era una devota; incluso ni era una ardiente creyente, habiendo sido educada
entre un padre indiferente a esas cosas y una madre casi incrédula. La Sra. Boutemart,
en efecto, nacida en la época en la que las grandes disputas morales, filosóficas y
religiosas de la Revolución habían hecho desaparecer las creencias piadosas en muchas
familias, conservó toda su vida las opiniones independientes que le había inculcado su
padre.
Su hija Germaine fue sin embargo bautizada e hizo su primera comunión, pero no
recibió a continuación de su madre ninguna doctrina y ningún fervor religioso.
Ahora bien, cuando ella se vio huérfana y fue a pasar tres años en la elegante
pensión de París donde completó su educación en todos los géneros, se le impartió fe
cristinas como historia o música. El sacerdote director, encargado de conducir hacia
Dios las almas de esas señoritas, era un hombre hábil, insinuante, persuasivo y
dominante. Cuando descubrió las creencias indecisas e indolentes de Germaine, se
dispuso a convertirla con una tenacidad de misionero. Consiguió únicamente en hacerla
medio ferviente, quién pronto creyó con todo su corazón y su imaginación en la tan
conmovedora leyenda cristiana.
Ella tuvo accesos de ternura sentimental y de dulces impulsos de piedad hacia el
Salvador y su madre, la Virgen, pero jamás fue dominada por las prácticas del culto,
que estimaba hechas para el pueblo. Sin embargo siguió la misa del domingo, y cumplió
con sus deberes obligatorios tanto por conciencia como por compostura.
Entonces, a la Virgen María, madre de Cristo, ella le pedía un hijo, una niña; no
fue exactamente atendida, y la guerra de 1879, declarada bruscamente, tuvo más
influencia para satisfacer ese deseo que sus imploraciones al Cielo.
Aunque liberado de las obligaciones del servicio militar, el Sr. de Brémontal,
patriota ardiente, quiso enrolarse y partir a la primera noticia de Francia en peligro.
Germaine que lo amaba, sin gran pasión, pero como fiel y abnegada compañera, más
madre que esposa, fue presa de un miedo horroroso a perderlos, pues no deseaba otra
cosa que acabar su vida cerca de él, en ese castillos que le gustaba, en ese país que
adoraba, con unos hijos a su alrededor.
El pensamiento de los peligros que iba a correr, la posibilidad de su muerte, la
inquietud con la que sufriría durante esta peligrosa ausencia, le hicieron decidirse a
intentar por todos los medios, por todos los ardides, por todos los argumentos,
disuadirlo de su resolución.
¿Qué hizo? Lo que toda mujer bonita y joven hubiese hecho; se volvió cariñosa,
con sutilidades y coqueterías tan ligeras que él fue arrojado a un nuevo amor. Ella
encontró, para el marido, lo que su corazón consideraba un gran deber, seducciones
inesperadas de esposa, que se aferra y se entrega como una amante apasionada.
Ella nunca había sido eso para él, nunca había sentido salir de ella esa seducción
turbadora, ese encanto tan cautivador de los besos que hacen olvidar todo y consentir
todo. Y él descubrió de pronto ese abandono apasionado en su esposa con un radiante
asombro. Conquistado, cedió al principio a todas las ternuras, a todas las caricias, a
todas las señales de amor con las que ella lo enlazaba y lo encadenaba.
Pero, cuando la derrota de los franceses, se convirtió en irreparable, cuando los
grandes desastres se supieron, cuando la ruina del país fue inminente, su corazón de
gentil hombre patriota latió más fuerte que su corazón de amante. Hijo de viejos señores
normandos, heredero de su bravura y de su audacia aventurera, sintió, comprendió que
debía dar el ejemplo del valor a su alrededor, y se fue bruscamente una mañana, con
lágrimas en los ojos y desesperación en el alma. Durante varias semanas ella recibió
cartas de su marido, y supo que había podido reunirse con el ejército del general Chanzy
que todavía luchaba. Luego cesó toda noticia. Ella cayó enferma, y he aquí que un día,
lo que en otro momento le hubiese parecido una gran alegría, le fue revelado por el
doctor Paturel, llamado en consulta. Estaba embarazada.
¡Oh! qué meses terribles pasó, cinco meses de angustias espantosas durante las
que no recibió nada de él. ¿Estaba muerto o prisionero?
Esta frase, siempre la misma, acosaba su pensamiento, la obsesionaba noche y día.
Y ahora todavía la repetía, caminando de un extremo al otro del salón.
Las horas y las medias sonaban una tras otra en el timbre de la esfera, y la condesa
no se decidía a subir. Un desamparo más desgarrador que otras noches, una especie de
presentimiento siniestro oprimía su alma. Se sentó, se volvió a levantar, se dedicó a
pensar, luego, cansada de espíritu como de cuerpo, llevó los cojines del diván e hizo con
su gran sillón una especie de cama ante el fuego para tratar de dormitar allí algún
tiempo aún, ya que su habitación le daba miedo. Por fin sus ojos se hicieron pesados y
su pensamiento se hundió en esa confusión de la vida que se adormece, del ser mitigado
por el descanso, cuando un extraño ruido, desconocido, la hizo sobresaltar y la
incorporó.
Escuchaba, jadeante. Eran voces que se aproximaban, voces de hombres.
Entonces, corriendo hacia la ventana, la entreabrió para oír mejor detrás del tejadillo.
Distinguió huellas de caballos en la nieve, un ruido de hierros, de sables chocando; y las
voces, cada vez más próximas, pronunciando palabras extranjeras.
¡Ellos! ¡Eran los prusianos!
Se arrojó hacia el cordón de la campanilla y tiró, tiró con todas sus fuerzas,
haciéndola sonar como toca a rebato en los peligros inmediatos. Luego la imagen de su
hijo, de su pequeño Henri, golpeándola como una bala en el corazón, la lanzó escaleras
arriba hacia su habitación.
Los criados, despertados, corrían, con una bujía en la mano, apenas vestidos: el
mayordomo, el cochero, una sirviente, una cocinera y la criada del niño.
La condesa gritaba:
¡Los prusianos! ¡Los prusianos!
En el mismo instante, un golpe tan fuerte estremeció la gran puerta, que se hubiese
dicho un golpe de ariete, y una voz poderosa grito desde fuera una orden en alemán, que
nadie comprendió dentro.
Entonces la Sra. de Brémontal ordenó a sus dos viejos criados:
– No debemos resistir, para evitar violencias. Id rápido a abrirles, y darles lo que
quieran. En cuanto a mí, me encierro con mi hijo. Si os hablan de mi, decidles que estoy
enferma, incapaz de bajar.
Otro golpe estremeció la puerta, e hizo vibrar todo el castillo. Otro aún lo siguió,
luego otro, luego otro. Sonaban en el corredor como un cañón. Voces aullaban bajo las
paredes, se hubiese dicho que un asedio comenzaba.
La condesa desapareció con Annette en la habitación del pequeño, mientras que
los dos hombres descendían presurosos para abrir a los invasores, y la cocinera y la
criada, desesperadas de miedo, quedaban de pie sobre los descansillos de la escalera a
fin de esperar los acontecimientos, y huir por cualquier salida abierta.
Cuando la Sra. de Brémontal levantó las sábanas de la cama de Henri, éste dormía,
no habiendo oído nada en sus sueños sin preocupaciones. Su madre, despertándolo, no
sabía que decirle sin asustarlo o aterrorizarlo anunciándole la presencia de hombres
malvados que estaban abajo con armas.
Cuando él abrió los ojos bajo sus besos, ella le contó que unos soldados pasando
por la región habían entrado en el castillo, y como él había oído a menudo hablar de la
guerra, preguntó:
– ¿Son soldados enemigos, mamá?
– Sí, hijo mío, soldados enemigos.
– ¿Sabes si han visto a papá?
Ella recibió en el corazón una terrible conmoción y respondió:
– No lo sé, querido.
Lo vistió con Annette, aprisa, y lo cubrió con sus ropas de abrigo, pues no podiá
saber ni prever nada.
Los golpes de ariete habían cesado. NO se oía ahora más que un gran rumor de
voces y de chasquidos de sables en el interior del castillo. Era la toma de posesión, la
invasión del edificio, la violación de la intimidad sagrada de la vivienda.
La condesa se sobresaltaba oyéndolos, y sintiendo despertar en ella una ola furiosa
de cólera e indignación. Su casa. Estaban en su casa, esos odiosos prusianos, dueños
absolutos, libres de hacer lo que quisieran, pudiendo incluso matar.
De pronto unos golpes de dedos golpearon a su puerta.
Preguntó:
¿Quién es?
La voz de su mayordomo respondió:
–Soy yo, señora condesa.
Abrió. El criado apareció, y ella balbució:
–¿Y bien?
– ¡Y bien! Quieren que la Señora baje.
– No quiero.
– Han dicho que si la Señora no quiere, subirán a buscarla.
Ella no tuvo miedo. Le había vuelto toda su sangre fría, y un valor de mujer
exasperada. Era la guerra, pues bien, ella se comportaría como un hombre.
– Diles que no tengo por que recibir órdenes suyas y que me quedo aquí.
Pierre vacilaba, habiendo comprendido que el oficial comandante era un bruto.
Pero ella repitió con tono firme: “Vete”, a lo que él obedeció. No giró la llave,
para no dar la sensación de ocultarse, y esperó, palpitante.
Unos pesados pasos subieron enseguida por la escalera, eran de varios hombres, y,
de nuevo, su puerta fue golpeada.
Ella preguntó:
–¿Quién es?
Una voz extranjera pronunció:
– Un oficial prusiano.
– Entre, dijo ella.
Un hombre joven muy alto se presentó, saludó, y, en buen francés, casi sin acento:
– Le ruego me perdone, señora, si ejecuto la orden de mi superior, que me ha
encargado que la lleve junto a él. ¿Quiere usted bajar voluntariamente? Es lo mejor que
puede hacer, por usted y por nosotros.
Ella dudó un segundo, luego:
– Sí, señor, lo sigo.
Y, llamando a su criado de pie detrás del oficial:
– Coge al niño en brazos y sígueme. No quiero separarnos.
El hombre obedeció y la siguió, llevando a su hijo. Entonces ella pasó ante el
prusiano y bajó a paso lento, molesta por su altura, sosteniéndose a la rampa, y Annette
quedó sola en la habitación, demasiado paralizada de terror para hacer el menor
movimiento.
Llegando a la entrada del salón percibió siete u ocho oficiales, instalados ya como
en su casa, estando la tropa en el pueblo. Fumaban, estirados en los sillones, con los
sables depositados sobre la mesa, sobre los libros, sobre los poetas, mientras que dos
ordenanzas custodiaban la puerta.
En un primer vistazo distinguió al jefe, de espaldas al fuego, con las suela de una
bota dirigida a la llama. Había quitado su capucha del uniforme, y en su rostro barbudo
parecían relucir la alegría de la victoria y el placer de tener calor.
Viéndola entrar hizo un ligero saludo militar con la mano sin descubrirse,
impertinente y breve, luego dijo con esa pronunciación alemana que parece dicha con la
boca llena de choucrout y de salchichas:
– Ef ufte la dama de este caftillo?
Ella estaba de pie ante él, sin haber devuelto su insolente saludo, y respondió un
“sí” tan seco que todos los ojos fueron de la mujer al soldado.
Sin inmutarse él dijo:
– ¿Cuanfftas perffonas hay aquí?
– Tengo dos viejos criados, tres criadas y tres jornaleros.
– ¿Qué hace fu marido? ¿Donde efftá?
Ella respondió apresuradamente:
–Es soldado, como usted, y lucha.
El oficial replicó con insolencia:
– ¡Ffien! entonces está venffido.
Y se río con una gran risa de barbudo. Luego, cuando hubo reído, dos o tres
rieron, también torpemente, con diferentes timbres, que daban la medida de las
francachelas teutonas. Los demás se callaban examinando con atención esa valiente
francesa .
Entonces ella dijo, desafiando al jefe con una intrépida mirada:
– Señor, usted no es un caballero, viniendo a insultar a una mujer en su casa, como
usted hace.
Se hizo un gran silencio, bastante largo, terrible. El soldado germano permanecía
impasible, riendo siempre, como el amo de la situación que puedo querer todo a su
gusto.
– No, dijo, uffte no efftá en fu casa; uffte efftá en nuefftra casa. No hay naadie en
ffu casa en Francia.
Y continuó riendo todavía, con la radiante certeza de haber afirmado una verdad
incuestionable y asombrosa.
Ella respondió exasperada:
– La violencia no es un derecho. Es un crimen atroz. Usted no es más que un
ladrón en una casa desvalijada.
Una cólera iluminó los ojos del prusiano.
– Yo foy a demofftrarle que uffted no efftá en su casa. Pues yo le ordeno que
abandone effta casa, o la hago encerrar.
Al ruido de esta desafiante voz, dura y fuerte, el pequeño Herni, más sorprendido
que asustado por esos hombres, se puso a emitir unos gritos penetrantes.
Oyendo llorar al niño, la condesa perdió la cabeza y la idea de las brutalidades a
las que esa soldadesca se podía librar, de los peligros que su querido hijo podía correr,
impulsó a su corazón súbitamente con unas ganas locas, irresistibles, de irse, de huir no
importaba a donde, a una choza del pueblo. Se la echaba fuera. ¡Tanto mejor!
II
[Descripción del doctor Paturel hijo]

Su rostro recordaba un poco la delgada máscara de Voltaire y de Bonaparte. Tenía
la nariz curvada y puntiaguda, la mandíbula fuerte, los huesos marcados bajos las
orejas, y el mentón afilado, ojos gris pálido, con la mancha negra de la pupila en medio,
y tal aire de autoridad en sus palabras y en sus demostraciones profesionales que
inspiraba a todo el mundo una gran confianza. Curó a personas reputadas luego de largo
tiempo incurables, reumatismos, anquilosados de los campos, inválidos por la humedad,
mediante métodos higiénicos, de alimentación y ejercicio, y unos polvos que le
proporcionaron gran fama; curaba las plagas antiguas con antisépticos nuevos, y
perseguía el microbio según los procedimientos más recientes. Luego, cuando había
curado a un enfermo, parecía dejar tras el la limpieza en la casa. Prosperó, se le llamaba
de muy lejos, y el dinero llegó, pues cobraba las visitas según las distancias y las
fortunas.
[Conversación del doctor Paturel hijo, el abad Marvaux y André, segundo hijo
inválido de la Sra. de Brémontal]
– Ha sido usted el primer médico del departamento... la fortuna, todo.
– Pero vivo aquí, dijo él, aquí me carcomo, pierdo mi vida, todo lo que amo y todo
lo que deseo, no lo tengo. ¡Ah! ¡Paris, París!... ¿Acaso puedo trabajar para mí, aquí,
trabajar por la ciencia? ¿Tengo los laboratorios, los hospitales, los sujetos raros, todas
las enfermedades desconocidas y conocidas del mundo entero bajo los ojos? ¿Luego
hacer experimentos, relaciones, convertirme en miembro de la Academia de medicina?
Aquí, no tengo nada de eso, ni futuro, ni distracciones, ni placer, ni mujer con quién
casarme o amar, ni gloria a alcanzar, nada, nada más que una gloria provinciana. Yo
curo, sí, curo a la gente, a los burgueses avaros que pagan en plata, a veces en oro, y
nunca en billetes. Curo la pequeña miseria del más común de los hombres, pero nunca a
príncipes, a embajadores, a ministros, a grandes artistas, cuya cura repercute y es
conocida hasta en el extranjero. Cuido y curo, en una palabra, en el interior de una
provincia, el deshecho de la humanidad.
El sacerdote lo escuchaba con un aire un poco crispado, un poco ofendido.
Murmuró:
– Eso es tal vez más noble, más grande y más hermoso.
Pero el médico, rabioso, replicó:
– Yo no vivo para los demás, vivo para mí, señor cura.
El abad sintió agitarse su alma de apóstol. Añadió:
– Cristo murió por los hombres.
Y el médico gruño:
– Pero yo no soy Cristo, ¡nombre de un perro! soy el doctor Paturel, agregado de
la Facultad de Medicina de París.
El abad respondió con calma, habiendo pasado en algunos segundos por un ciclo
de ideas, llegando casi a los límites del pensamiento humano, pues percibía todas las
grandezas y las pequeñeces del ideal. Y concluyó:
– Quizás tanga usted razón. Desde su punto de vista, está usted en lo cierto. Y para
usted eso es lo único bueno.
–¡Caramba!, dijo el médico con voz clara, que sonó en el aire seco.
Luego el sacerdote añadió:
– Sin embargo tiene usted un gran corazón, pues permanece aquí por su madre.
El doctor se sobresaltó, se había tocado su herida, su pena, su íntima ternura.
– Sí, nunca la abandonaré.
Sus ojos cayeron juntos sobre el inválido que los escuchaba con todos sus oídos y
los comprendía muy bien.
Y las miradas de los dos hombres habiéndose encontrado de repente se dijeron
cosas misteriosas sobre el destino y el porvenir de ese niño, comparado con los suyos.
Él era el miserable.
Pero el pensamiento del Cristo acosaba al abad. Retomó la conversación:
– Yo adoro a Cristo.
El médico respondió:
– Señor cura, desde que el mundo existe, todos los dioses concebidos por el
pensamiento humano son unos monstruos. ¿No fue Voltaire quién dijo: Las Escrituras
pretenden que Dios hizo el hombre a su imagen, y el hombre lo ha reflejado bien?
Acumulaba las pruebas, las injusticias, las ferocidades, los perjuicios de la
Providencia. Añadió:
–Yo, que soy médico de las pobres personas, veo esos perjuicios, los constato
todos los días. Usted también, además, que cuida sus almas. Si tuviese que escribir un
libro, una antología de documentos al respecto, la titularía: El Dossier de Dios: y sería
terrible, señor cura.
El abad Marvaux suspiró:
– No podemos penetrar en esas cuestiones y en esos misterios fuera de nuestras
facultades cerebrales. Yo, no creo que comprenda a Dios. Él es demasiado extenso y
demasiado universal para nuestros espíritus. La palabra Dios representa una concepción
y una explicación cualquiera, un refugio contra las dudas, un asilo contra el miedo, un
consuelo contra la muerte, un remedio contra el egoísmo. Es una fórmula de la
fraseología religiosa. Dios: eso no es un Dios... Nosotros hombres, no podemos amar
más que a un Dios tangible y visible. El otro, el desconocido, el inalcanzable, el
inmenso, no habiéndonos sido concedido un sentido para comprenderlo, por piedad, por
nuestros corazones, nos envío a Cristo.
El sacerdote, alucinado, se calló, luego, siguiendo su único pensamiento,
murmuró:
– ¿Quién sabe? Quizás Cristo también haya sido confundido por Dios en su
misión, como lo estamos nosotros. Pero se ha convertido en el mismo Dios para la
tierra, para nuestra tierra miserable, para nuestra pequeña tierra cubierta de sufrimientos
y de villanos. Es Dios, nuestro Dios, mi Dios, y yo lo amo con todo mi corazón de
hombre y con toda mi alma de sacerdote. ¡Oh, maestro crucificado en el Calvario, soy
tuyo, tu hijo y tu servidor!
El médico sorprendido, murmuró:
– ¡Que extraño que diga usted eso!
– Sí, dijo el sacerdote, Cristo debe ser también una víctima de Dios. Él ha recibido
una falsa misión, la de ilusionarnos mediante una nueva religión. Pero el divino Enviado
ha cumplido tan bien esta misión, tan magnífica, tan devota, tan dolorosa, tan
inimaginablemente grandiosa y enternecedora, que ha tomado para nosotros la plaza de
su Inspirador. ¿Qué es Dios, palabra vaga, ante Cristo? ¿Nosotros que no sabemos nada
y no estamos relacionados con nada excepto por nuestros pobres órganos, podemos
adorar esas letras, de las que no comprendemos el sentido, ese Dios tenebroso del que
no nos figuramos nada, ni la existencia, ni la intención, ni el poder, del que no
conocemos más que un pequeño intento de creación torpe, despreciable, la tierra,
especie de bañera para las almas atormentadas de saber, y para los cuerpos de mala
salud? No, no podemos amar eso. Pero Cristo, en el que todo es piedad, todo es
grandeza, todo es filosofía, todo el conocimiento de la humanidad ha descendido no se
sabe de donde, él, que fue más desgraciado que los más miserables, que nació en un
establo y murió clavado a un tronco de árbol, dejándonos a todos la única palabra de
verdad que haya sido sabia y consoladora para vivir en este triste lugar, ese es mi Dios,
ese es mi Dios.
Un suspiro a su lado le hizo callar. André lloraba en su coche de inválido.
El sacerdote le beso en la frente. El jovencito balbucía:
– ¡Como me gusta oírlo hablar! Yo le comprendo perfectamente.
Y el sacerdote le respondió:
Pobre pequeño, tú también, tú has recibido del implacable destino una triste
suerte. Pero tendrás al menos, creo, en compensación de todas las alegrías físicas, las
únicas hermosas cosas que están permitidas a los hombres, el sueño, la inteligencia y el
pensamiento.
[Meditación imprecatoria sobre Dios]
Eterno asesino que parece no disfrutar más que con el placer de producir, tan solo
para saborear incansablemente su pasión encarnizada de matar de nuevo, de recomenzar
sus exterminios a medida que crea seres. Asesino hambriento de muerte emboscado en
el Espacio, para crear seres y destruirlos, mutilarlos, imponerles todos los sufrimientos,
golpearlos con todas las enfermedades, como un destructor infatigable que continúa sin
cesar su horrible tarea. Ha inventado el cólera, la peste, el tifus, todos los microbios que
corroen el cuerpo. Solamente, sin embargo, los animales son ignorantes de esta
ferocidad, pues ellos desconocen esta ley de la muerte que los amenaza tanto como a
nosotros. El caballo que brinca al sol en una pradera, la cabra que escala sobre las rocas
con su forma ligera y flexible, seguida del macho, los pichones que ronronean sobre los
tejados, las palomas pico con pico bajo el verdor de los árboles, semejantes a dos
amantes que se dicen sus ternuras, y el ruiseñor que canta al claro de luna junto a su
hembra que incuba, desconocen la eterna masacre de ese Dios que los ha creado. El
cordero que...
El texto finaliza aquí.
Maupassant